patio bondiano

sábado, 29 de diciembre de 2012

ENSAYANDO BOND, "The Edge" - Al límite, Al Borde, El extremo


Queridos Antonia, Jose Manuel, y Javier,
Tan pronto como dejamos los ensayos el pasado miércoles 12, he tenido la urgencia de escribiros pero tenía que estudiar primero una extensa nueva carta/ensayo de Bond porque quizás hubiera encontrado nuevas respuestas/preguntas útiles para nuestros apuros.

He llegado a un punto que hasta tengo miedo de decir nada o indicar por temor a confundir todavía más lo que estamos tratando de realizar.  Pero por otra parte, no puedo dejar que las cosas vayan por el camino menos deseado.   Aunque entiendo vuestras objeciones a la necesidad de de usar el texto con precisión – como actor, también he necesitado usar aquello que sentía era más fácil -, pero la precisión sigue siendo un problema; usar con precisión la  palabra de Bond es fundamental con Bond.  En un recientísimo email, Bond me dice:
Translation are always a problem but I think particularly so with my texts -- its what David Tuaillon called my fiendish exactness. In them almost everything depends on precision (it has a huge effect on the acting) and almost all translators seem to paraphrase and in this way cheapen the language. But Ive read translations even of Chekov that are crude and vulgar. Until -- and if -- my use of drama is better known we probably have to put up with this.

Las traducciones son siempre un problema pero pienso que lo son particularmente con mis obras –es lo que David Tuaillon llamó mi demoníaca precisión.  En mis obras todo depende de la precisión (esto tiene un efecto enorme en la actuación) y prácticamente todos los traductores parecen parafrasear y de esta forma degradan el lenguaje.  He leído incluso traducciones de Chekov que son crudas y vulgares.  Hasta que – y si – mi uso del drama sea más conocido probablemente tendremos que soportar esta situación.

Cuando traduzco Bond sé que debo ser puntilloso hasta el extremo.  Es mi obligación.  Sé de ante mano que usando esto o lo otro va a producir sorpresa (e incluso rechazo).  Pero si no lo hiciese así, debería dejar Bond y escribir y usar mis propias obras y no las de Bond.  Pero hay una gran verdad que no puedo obviar: Bond escribe precisamente lo que considero de verdadera urgencia – y lo hace muchísimo mejor que yo así que, ¿por qué no concentrar mis energías en lo verdaderamente importante?  Bond usa a menudo estructuras, expresiones que tampoco son normalmente válidas en el inglés escrito del stablisment; cuando se traduce a Bond es necesario ser totalmente fiel a los paralelos filológicos: sin miedo, sin complejos, con autoridad.  Son expresiones que de antemano muchos van a cuestionar – tipo, “esto no se dice así” – pero que, cuando se usa en la escena, es totalmente lógico y todos nos maravillamos de la precisión del autor.  La obra de Bond es universal y debe ser usada como tal – o simplemente no usarla, no corromperla, no degradarla.

En el siguiente vídeo  de una escena que todavía es un borrador por pulir (pero que ha progresado felizmente desde los inicios), hay dos enfoques distintos de una misma parte de la obra de Bond "The Edge."  En el primero nuestra actriz Antonia deja que la madre vaya hacia, digamos, lo que tendemos a hacer todos los actores: lo seguro, lo cultural,  lo natural, hacia la melodía-armonía con el hijo.  Pero es en el segundo intento donde intenta plantear realismo, el contrapeso de la madre que es madre y ser humano y sabe que su hijo debe encontrarse a sí mismo, responsabilizarse de sus actos, de su situación.  ¡Su situación - nuestra sociedad - es fundamentalmente injusta!  Pero el imperativo por buscar justicia es lo que nos hace humanos. En el segundo enfoque la madre, Sal, se va hacia el otro extremo.  Mantener la balanza en el realismo es difícil.   El mismísimo borde de la mesa de la cocina y el universo son la misma cosa: son la continuidad de un mismo espacio. 

video


Queremos/necesitamos hacer drama no teatro – ni cine, ni pantomima, ni teatro-de-calle, ni performance, ni agit-prop.

Desde que emprendimos este camino, hace meses, las energías mayormente se emplean en encontrar/mostrar un tipo de actor de una cultura que no nos interesa, ni a vosotros, ni a mí, ni a Bond: melodrama, burguesía, religión, política-de-parches… Son todo tics/ideologías centenarias difíciles de evitar, difíciles de limpiar, que infectan todo.  Es perfectamente normal.  La vida intelectual de Pier Paolo Pasolini, hasta que le asesinaron, fue una lucha contra sus contaminaciones burguesas, de las que era muy consciente. Es la cultura de la muerte.  Cuando Bond dice que es imperativo hacer borrón y cuenta nueva con el teatro, con su actuar, desecharlo, quiere decir eso literalmente.  Bond dice que Brecht es el criminal del Gulag y Beckett el autor de la ideología de la muerte y el vacio.  Esto no lo dice “figurativamente”;   no lo dice por buscar la controversia y el escándalo.  Es una reflexión humanista perfectamente fundada en el rigor académico.  Y muchos de sus seguidores, algunos con años y años leyendo a Bond, algunos de los cuales incluso se ganan la vida escribiendo y hablando de Bond en las universidades, no terminan de digerirlo – también porque se quedarían sin suelo debajo de los pies.   Quizás nunca lleguemos a encontrar drama: al imperativo humano (justicia), a la inocencia radical (monada/neonato), al accidente/tiempo (extremo) -  pero mostrar/representar/escenificar The Edge pueda que sea de utilidad a alguien.  Al menos las palabras cambian el mundo.  Debemos seguir intentándolo. 

Ahora mismo no tengo tiempo para detallar en un ensayo apropiado la ayuda que se puede encontrar en la reciente carta de Bond – todo a su tiempo -, pero trataré de traducir secciones que os puedan ser útiles como actores:

DEL PRIMER ENSAYO (28 – 11 – 2012)

Las complicaciones rebuscadas pueden ser un obstáculo a la simplicidad y, simultáneamente, excluyen la comprensión de las consecuencias de esa simplicidad.

Es esencial entender la realidad desde la posición del neonato.  (…) El bebé en el vientre materno reacciona conductualmente con la madre (no quiero decir que solo toma oxígeno y nutrición de la madre sino que puede interactuar con la madre aunque no puede saber que tenga una).  El pequeño ciertamente tiene consciencia social y relaciones sociales antes de aprender lenguaje.
Que seas en la realidad de la manera que el neonato es en la realidad.  Esto también quiere decir, la manera en que la realidad es en el neonato.  (…) Estamos en el mundo objetivo porque el mundo está en nuestro mundo subjetivo.  (…) Es por esto que es importante entender al neonato – de esto surge el hecho de ser un ser humano pero también la posibilidad de lo humano – y locura, alucinación, ideología, fantasía…

(…) El neonato entra el mundo compartido, común, como un ser humano, no como un animal que necesita ser entrenado para ser un ser humano.  Puede reír, llorar, y excretar en los sitios “equivocados” porque tiene que aprender a ser social.  No tiene que aprender a ser un ser humano sino lo que es ser un ser humano en su sociedad.  (…) Y como drama es acerca de ser un ser humano y no acerca de ser social, drama no enseña.  Y todavía más, drama solo puede enseñar cómo hacer la sociedad humana si puede relacionarse, identificarse con el primer imperativo humano (justicia). 

(…) 

El mundo es el escenario del dolor y el placer, conceptualmente Trágico y Cómico, y por eso el ser (dentro del humano) siempre está “hambriento” por justicia.  ¿Significa esto que si imagino un día de verano placentero el  próximo año estoy “buscando justicia”?  No, pero la imaginación es como una campana siempre en situación de dar la alarma – en los términos del ser (dentro del ser humano), en alerta – para sonar.  Es por eso que en mis obras uso timbres y llamadas en las puertas.  Son siempre el advenimiento del dilema moral. 

(…)

Drama no es dialéctica cuando reproduce imágenes fijas – por el contrario tiene que crear situaciones a través de las cuales se forman imágenes que no están capturadas ideológicamente.

(…)

¿Por qué los locos y los ideologizados están convencidos de la realidad de sus ilusiones?  ¿Por qué la racionalidad abstracta no podría hacernos humanos?  ¿Por qué es el bien un motivo para hacer el mal? (…)  Hitler tiene una misión moral para hacer el bien, Hitler y Jesús lloraron.  La moralidad no es una lucha maniquea o una lucha con nuestra “naturaleza humana”.  Es la corrupción del imperativo por ser un ser humano.  Convierte la necesidad inmanente de querer ser justo en sed de venganza (…) (no puedes tener sed de ser bueno).  (…) Socialismo no puede ser reducido a etiquetas buenas y malas.  Tiene que ser entendido dialécticamente.

(…)

La lógica de la imaginación en práctica es la lógica de lo humano. 

(…)

Los protagonistas de mis obras buscan su propio ser (dentro del ser humano).  Es la constante de mis obras.  Solo pueden encontrarse a sí mismos en la sociedad.  (…) Encontrar “¿Quién soy?” es también encontrar “¿Qué está haciendo la sociedad?”  Busco por mi ser social no por mi “alma”.  De nosotros dramaturgos probablemente puedes decir que Brecht busca el ser a través de la sociedad, yo busco a la sociedad a través del ser – el primero es tiranía, el segundo es ciudadanía y responsabilidad moral. 



DEL SEGUNDO ENSAYO (4 – 12 – 2012)

La primera vez que la imaginación despertó mi interés fue al considerar el comportamiento de aquellos niños que habían sido juzgados como agresivos o destructivos.  Me llevó a considerar los problemas de la agresión humana en general, “crimen”, egoísmo y lo que Kant llamó el mal radical humano.  Quiso decir radical en el sentido de enraizado.  Por la misma razón llamé al comportamiento de bebés y niños inocencia radical. 

(…)

Lo Trágico es instrumental y su preocupación es la justicia social.  No es una actitud hacia la justicia social sino hacia un imperativo lógico: lo Trágico no llora.  [Yo: el héroe trágico no llora (o aúlla) para otros; llora o aúlla sabiendo que el mundo-naturaleza-universo no escucha.]

(…)

Todas las culturas humanas han sido ideologías.  Esto quiere decir que son psicosis.  Las sociedades son capaces de sobrevivir las psicosis mal-describiendo la realidad.  (…)  Las culturas registran la historia de la “realidad social” pero mal-describen la realidad – no solo la realidad humana sino la realidad misma.  Esto es contraproducente porque nos hace pensar que estamos dentro de la realidad, no que la realidad está ‘dentro’ de nosotros.  (…) Tenemos la obligación de entender y aceptar responsabilidad por las paradojas de los seres humanos.  Lo humano no puede ser protegido por un “vuelo hacia los extremos de la racionalidad.”  Incluso algunas políticas de la izquierda tienen esta ilusión. 

(…)

La lucha política puede producir extremos de maldad.  Cuando en el mundo moderno el primitivismo cultural es combinado con híper-tecnología produce fascismo.  Esto es el proceso por el cual el imperativo por justicia es corrompido y transformado en venganza.  (…) Psicológicamente fascismo es una regresión infinita y no puede existir sin ira.  Su imaginación (del fascismo) se vuelve más y más inventiva y depravada.  Se deleita en los pequeños detalles domésticos e íntimos de la destrucción práctica porque esto autentica su compromiso con la “realidad”.  Es un síntoma de la psicopatía.  La causa de su destructividad es clara cuando las consecuencias de lo que he estado diciendo son descritas: el injusto ser (dentro del ser humano) está combatiendo contra la realidad. 

(…) El problema humano puede ser afirmado de forma simple: la realidad no puede entenderse a sí misma porque nosotros somos la realidad y no nos entendemos a nosotros mismos.  Si nos entendiéramos no creeríamos en las imágenes ideologizadas de demencia ni habríamos construido la civilización sobre cimientos tan inciertos.  Entendemos la naturaleza de la naturaleza mucho mejor ahora pero nos agarramos a ilusiones primitivas sobre nosotros mismos.  Es una combinación fatal.   Tenemos que entendernos a nosotros mismos ahora o la naturaleza nos destruirá.  Drama es la única manera o forma a través de la cual podemos imponer la lógica de lo humano en nuestro futuro. 

(…)

Drama crea conflictos con los que el imperativo humano es liberado de sus distorsiones ideológicas en situaciones sociales y psicológicas.  No añade nada – ciertamente ninguna “imaginación” transcendental.  El imaginario es meramente el medio que tiene el drama para reproducir lo social en un escenario.  Con esto no se está haciendo nada más imaginativo que Hitler cuando fantaseaba  y dirigió la naturaleza hacia lo destructivo de los campos de la muerte.  Sin embargo drama puede producir situaciones en los que el imperativo humano entra en conflicto con la injusticia y sus distorsiones psicológicas – no somos injustos porque estamos locos, estamos locos porque somos injustos. 

(…)

Drama es la actividad de la inocencia radical.  Puede ser descrito como la realidad dándose cuenta de sí misma.  El objeto invisible es el ser (dentro del ser humano).
La imaginación es estrictamente material, lógica y abstracta.  No hay una realidad transcendental separada del mundo material.  


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lunes, 19 de noviembre de 2012

CONOCER DÓNDE ESTAMOS Y POR QUÉ


He encontrado un documental tremendamente interesante sobre la vida del especulador sin escrúpulos, contrabandista y criminal de lesa humanidad, financiero de los golpistas, multimillonario Juan March, el fundador de la así llamada “prestigiosa Fundación March”.  Y lo cuelgo aquí por una razón bien definida en la filosofía Bondiana: conocer dónde estamos y por qué.   

Con Bond el sitio necesita ser percibido como TOTAL:  es donde se encuentra simultáneamente el pasado, presente y futuro.  Uno no tiene sentido sin los otros: estas en Auschwitz, en unos grandes almacenes, y en el año 2077, todo en el mismo sitio.  El sitio – donde el drama sucede, donde es expuesto, donde se representa la pregunta que nos humaniza -  es para la filosofía bondiana como el agua al pez.  En su último ensayo, “La Última Palabra,” (noviembre, 2012) Bond explica esto de forma brillante – y que incluiré aquí tan pronto como encuentre tiempo para traducirlo. 

Bond siempre ha arremetido furiosamente contra el escenario de la modernidad, contra el teatro moderno.  Ahora con esta gran crisis, en sus  últimos escritos todavía no publicados, lo encuentra de una prioridad y urgencia absoluta.  Dice Bond:

El escenario moderno es un revoltijo de desechos - montones de basura desechados que nadie quiere porque nadie necesita. La gente rebusca en esta basura con la esperanza de encontrar una pista sobre lo que son. Es un teatro de los síntomas. En el mercado de masas no es sino un placebo que da la ilusión de existir.  (… ) El mercado destruye la fuente de la presencia humana.  (Bond:“La Última Palabra,” noviembre, 2012)

Aquí en España, como en el resto del mundo, estamos rodeados de síntomas que certifican la existencia de un cáncer.  Pero el cáncer tiene unas causas, el pasado; unos efectos, el presente; una lógica resolución, o efecto, el futuro.  La lógica forma parte tanto del Gran Drama de los antiguos griegos como de los jacobeos como Shakespeare.  Confrontada con la lógica, la ideología se desmorona, es incapaz de producir sus efectos perniciosos.

¿Pero por qué la estructura social española, su realidad basada en la naturalización del crimen, es especialmente interesante?  ¿Es diferente de otros lugares o países?  No, es exactamente la misma; tanto los síntomas como las causas son calcados.  Pero la historia moderna de España define, declara con claridad, sin tapujos, alto y claro, de que estopa está hecho el sistema social de los últimos 60 años.
El documental, “Joan March, los negocios de la guerra” (televisión catalana, 2003) – que yo llamaría “historia repugnante de un síntoma”, no tiene desperdicio. 



El momento espeluznante de este documental se me ha desvelado cuando una profesora de la Universidad Complutense de Madrid, Mercedes Cabrera Calvo-Sotelo (sobrina del ex presidente Calvo-Sotelo, pero más llamativo, diputada del PSOE) se atreve a afirmar que, dado que March financiaba tanto a la izquierda como a la derecha, no cree “que March tuviera ninguna ideología o política definida”.  Debería haber reflexionado más lo leído la “profesora” durante sus años universitarios ¿Qué es sino la ideología burguesa?  Los burgueses, dueños del Gran Capital, siempre – siempre- han querido hacer creer que tanto ellos, los dueños, como sus agentes, ocupan un lugar “neutral” que no se mezcla en las “políticas” – es decir, acumular posesiones, mantener la situación establecida y las leyes que protegen sus propiedades y la consecución de la situación.  Efectivamente, como trata de perpetrar la misma “profesora.”  ¿Por qué este momento y no otros de todos los momentos obscenos que forman la historia de Juan March?  Porque cuando la profesora dice que March no tiene ninguna ideología o política definida, está confirmando el "sitio" en la Tragedia de Bond - y ese de Sófocles -  donde el pasado, el presente y el futuro confluyen en un solo punto. 


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miércoles, 7 de noviembre de 2012

ARTÍCULO ACERCA DE 'SAVED'


From the Telegraph

My play predicted the riots

Edward Bond tells Dominic Cavendish why his play 'Saved’, which outraged Sixties audiences, is more relevant than ever.

'Might as well enjoy ourselves’: stoning a baby to death in the notorious scene from Edward Bond’s 1965 play 'Saved’
'Might as well enjoy ourselves’: stoning a baby to death in the notorious scene from Edward Bond’s 1965 play 'Saved’  Photo: Morris Newcombe / ArenaPAL
Edward Bond wasn’t there on the first night of Saved, the play that made his name and helped remake British theatre at one fell swoop. On November 3 1965, when the Royal Court unveiled what ranks among the most controversial and influential dramas in its history, still notorious for its pivotal scene in which a group of young working-class men casually torment and then stone to death an abandoned baby in its pram (“Might as well enjoy ourselves”), he was at home.
What was he doing? I ask him. Was he pacing about, fretfully waiting to hear how it had gone? Bond, now 77, and with well more than 40 plays to his name, taps his forehead and a smile creeps across his thin lips: “No – I was already getting on with my next one.” He gleaned from others the appalled response of some of the spectators – as the Daily Mail critic reported: “It is not often in that hardened audience that you hear the cry 'Revolting’ and 'Dreadful’ and the smack of seats vacated, but you did last night.”
Was Bond surprised at the outrage that followed? Yes, he says. “To me, the play was perfectly obvious. I think a lot of the reviews were vitriolic because I had disturbed something – Saved is telling you something you need to know. What you do is push the contradictions in society to an extreme and out of that extreme you can say, 'this is what is happening to you’.”
A major revival this month by Sean Holmes at the Lyric Hammersmith stirs questions about the impact it had then, and what it might achieve now – and invites, from the author, memories about being caught up in a cause célèbre that was instrumental in ushering in the end of theatrical censorship.
Bond recalls the “intellectual anger” that seized him when he saw the blue pencil lines the Lord Chamberlain’s office had marked on the script with suggested cuts. His refusal to amend it in any way – “I would not alter one full stop” – and the consequent decision to present Saved as a “club performance” for members-only, and subsequent prosecution of the director William Gaskill, galvanised a parliamentary review of the law, eventually resulting in the abolition of censorship in the 1968 Theatres Act.
While Saved may be much heard of, it’s seldom seen. Its last London showing was 27 years ago – again at the Royal Court. When you hear Bond talk in scathing terms about that production, directed by Danny Boyle – (“They didn’t understand it at all, how it’s structured, how it works, what it’s saying”) – you grasp why he has been reluctant to let others near it – and why he has earned a reputation as one of theatre’s prickliest customers. The Court’s then artistic director Max Stafford-Clark has described him as “the most difficult person I have worked with in 40 years”.
So why grant approval for another look at it now? Bond admires Holmes, who directed a Chichester revival of another of his finest works, The Sea (1973), a production he glowingly contrasts with a recent West End attempt he refused even to attend, having watched a run-through in dismay. But it’s the times, more than the suited temperament of his younger collaborator, that have changed him: we owe this rare sighting of Saved to Bond’s disgust at the Coalition.
Shifting from wryness into incandescence, his pale blue eyes glinting with fury through his spectacles, he says: “It occurred to me when the present government got in that it was going to be the worst government since the 1930s because it doesn’t know what it’s doing. Laurence Olivier said that Saved was a warning about what will happen. The play is more relevant now. I’m certain of that. There’s a huge hollowness in our society.”
There’s a point of connection, he believes, between the action of the youths in his play and the August riots. “Those girls out there, those guys – were they acting politically? You have to say “No – they don’t understand their political situation”. They didn’t find out where the bankers are living – they turned on their neighbours. They started destroying themselves – and that’s what happens in this play. The guys kill the baby in order to gain their self-respect. That seems like a total contradiction. That baby is dirty, inarticulate, unable to control its situation.”
So it becomes an emblem of their helplessness? “Absolutely that – and that’s what happened in those riots. It’s going to get worse. I don’t know what will happen, but I do know that we are driving straight at that brick wall.”

domingo, 4 de noviembre de 2012

Aprendiendo a caminar hacia Bond


Muchos ayudan en el camino hacia Bond.  Este vídeo de Calle 13 ciertamente ayuda -- y produciendo grandes emociones.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Pequeña nota al actor J. Manuel del Patio Edward Bond


J Manuel,

Es un privilegio trabajar contigo así que no te preocupes.  Yo te pediré hacer mil cosas diferentes porque yo también necesito probar que es lo que necesitamos en el drama del siglo XXI – que es lo que busca Bond y por ahora no es nada de lo que se está haciendo en teatros y performances y el resto, ni siquiera aquello que están haciendo diariamente otras compañías dedicadas a Bond.  Pero al final el actor hará lo que tiene que hacer.  Algún día aparecerá esa forma de hacer drama donde los humanos podamos darnos un respiro fuera de la ideología.

Yo te pediría que no le dieras ninguna importancia al juicio que otros hagan de ti.  Esto es muy importante como actor.  Tienes que darte a ti mismo importancia y a las cosas y detalles que haces para los demás.  Incluso al acto de encender una cerilla, si se hace con la importancia debida, se convertirá a los ojos de la gente en el acto más importante jamás visto.

Ves, no es que seáis mejores o peores actores.  Es cierto que las obras de Bond necesitan grandes, grandísimos actores, pero los grandes actores que todos conocemos están llenos de trucos y de mentiras.  Funcionan y lo que hacen es poner esos trucos al servicio de la ideología más dañina que hay y que ha habido, la ideología burguesa (y la ideología les remunera generosamente.)  Si tuviera que trabajar con grandes, famosos actores con las obras de Bond sería un enorme privilegio – porque tienen las habilidades – pero también un enorme problema porque les pediría no hacer todo eso que precisamente les hizo famosos y se ofenderían muchísimo – se ofenden muchísimo los novatos imagínate los profesionales.  Muchos de los grandes actores británicos que hoy conocemos de Hollywood empezaron siendo actores bajo la dirección de Bond en los buenos tiempos de los grandes teatros ingleses como la Royal Court o The National o la Shakespre Co. – gente como Gary Oldman or Bob Hoskins.  Pensaban que Bond era imposible y prefirieron seguir insultando al espíritu de la democracia y el drama y hacer dinero fácil.    Bond era para ellos muy difícil ya que no comprometía su obra con nada o nadie. Yo creo que al final, aunque los ricos sean los otros, el tiempo le ha dado la razón a Bond.

Lo digo con cierta incomodidad pero lo tengo que decir porque puede que ayude a otros.  Bond es un autor formidable y si hubiese querido y hacer el juego de otros escribiendo para alimentar a la máquina del infantilismo, hoy sería muy rico.  Y Bond es perfectamente consciente de ello como me ha dicho en varias conversaciones (yo entiendo esto muy bien por mis propias experiencias personales como actor – que, en el mundo del teatro, del cine, de la industria cultura, probablemente son la peor clase de experiencia).

Y esto es importantísimo y condensa todo el drama de Bond - como lo es en ese de Sófocles o Eurípides: tienes que escoger entre hacer el bien o hacer el mal.  Es tu elección y solo tú eres responsable de tus actos.  Nietzsche era un evaluador más que un filósofo y llegó a la conclusión de que si llevas el acto de ser honesto contigo mismo hasta sus límites más extremos, te rasgarías las vestiduras, te arrancarías los pelos y llorarías durante días como un niño hambriento.  Pero que después simplemente serías un verdadero ser humano.  En esta sociedad corrupta escoger entre hacer el bien o el mal no es nada, pero que nada fácil. Con el drama de Bond al menos tenemos un sitio donde explorar esta elección. 

Yo también sufro de contaminaciones.

Salud.
C.
(Manuel, voy a colgar esta nota en el blog.  Puede que sea útil a alguien)

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sábado, 27 de octubre de 2012

Siguiendo en el camino.


Las últimas semanas he abandonado este blog.  La familia por una parte, escritos atrasados y las muchas faenas triviales diarias son una continua traba – compaginar imperativos intelectuales con los imperativos de tener una familia es muy difícil.  Esto no debería ser así pero lo es. 

Mi abandono es momentáneo porque pronto empezaré a colgar aquí importante material.
Durante las últimas semanas Bond ha estado muy activo y me ha enviado volúmenes de correspondencia con valiosísima información, acerca de Drama, de filosofía, de los desafíos.  Soy muy afortunado porque leer a Bond es lo que más me llena y él me lo envía directamente a casa.  Como músico, escuchando y estudiando  el contrapunto de Bach llego a apreciar el resto de la música como infantil; con Bond experimento exactamente lo mismo.

Bond está preocupadísimo por la situación actual del teatro – aunque siempre lo ha estado, pero, como él dice, ahora estamos viviendo las primeras crónicas de la tercera crisis de la civilización.  Vivimos una situación extremadamente crítica en Europa y en este encuadre el teatro se vuelve fundamental.  Pero el teatro en su casi totalidad aquí y allí sigue siendo un teatro de síntomas y por eso siente la importancia de su palabra.  Esto es porque la gente del teatro está totalmente incrustada en la filosofía de mercado.  Esto convierte todo lo que se toca en producto de consumo y desecho.  El teatro que se llama así mismo político, agit prop, es en realidad un teatro de síntomas, no político; está integrado en su totalidad en la cultura de consumo.  Esto ofende a muchos que pasan su vida creyendo hacer lo contrario, lo ético.  Pero la evidencia es apabullante.  La tragedia Griega y esa Jacobea eran políticas.  Necesitamos encontrar, desarrollar y practicar un método actual para sentir esa melancolía por ser un ser humano. 

Pero la ideología, como nos enseñó Lukacs, empapa todo.  Por eso Bond comunica una posición innegociable: porque su obra puede ser malinterpretada muy fácilmente y, como el mismo me dice, “el peligro es que fácilmente me encuentro con un resultado que es lo opuesto de mi intención.”  Esto es la fuerza que incita a Bond a producir volúmenes sobre su obra y a estar muy pendiente de su producción, ya sea personalmente o con escritos. 

Bond me honra con su confianza – pero esto no ha sido regalado, producto del capricho del autor.  El conoce bien mis escritos y la interpretación que hago de su obra.  Bond simplemente dice lo que yo quiero decir, pero muchísimo mejor.  Así que en realidad, su existencia, su ethos, su sentido de la ética, su filosofía innegociable, su obra es para mí un gran alivio. 

He dicho esto antes aquí: Kant argumentaba en su tiempo que la gente eran incapaces de imaginar un futuro sin dios y que esto formaba los valores morales de la época.   Mi argumento es que ahora la gente es incapaz de imaginar un futuro sin capital y que esto es lo que forma, no solo los valores morales, sino el todo.  Como me dijo Bond, esta idea sintetiza lo que es el valor final de su obra: lo ético. 

Ayer estuve en una conferencia sobre educación.   Estaba dirigida fundamentalmente a alumnos de bachillerato del instituto de mi hijo.   El título “Ciencias y cultura para los que se lo merecen” era suficiente provocador para llamar mi atención.  Se confirmó, como esperaba, que el título debía ser entendido en un contexto irónico – que en realidad todos nos las merecemos.    Pero por millonésima vez acabé decepcionado.  El conferenciante  intentaba motivar al estudiantado apuntando hacia una serie de situaciones e ideas que son comunes a todos los países y comunidades: “creciente desinterés, falta de exigencia, sacrificio, etc,”.  En definitiva, eso que esta tan de moda en los países anglosajones, y que es parte de la ideología burguesa pura y dura, “motivar hacia la excelencia” – pero obvian decir que esa “excelencia” está enfocada hacia el triunfo en los mercados, raramente hacia el humanismo y el bien colectivo. 
La inutilidad del mensaje del conferenciante se confirmó en el hecho de que, como en todos los casos – es decir, en toda  la investigación en la educación, conferencias, raciocinios de los metodólogos que he tenido la oportunidad de investigar personalmente durante años – lo más importante nunca es tocado: la desigualdad social extrema como parte naturalizada de nuestras vidas. 

Es, para decirlo de una forma completa, repugnante el hecho de que, durante los últimos 30 años, se hayan gastado literalmente miles de millones en la manutención de departamentos e investigadores de la educación, para dar ideas, crear metodologías, acciones para entender cuáles son los mejores métodos educativos sin haber producido un cambio fundamental en los resultados y problemas escolares mientras la desigualdad social – los que tienen y los que no - nunca aparezca en el mapa de las razones del fracaso escolar.
Todos los jóvenes son extremadamente conscientes de su realidad social: de que los jóvenes tienen que competir contra el otro, de que esto es un mundo donde todos son enemigos de todos, donde los objetivos de futuro son personales y no colectivos.  En los estudios sobre la educación esta realidad objetiva rarísimamente aparece en el cuadro: que las condiciones en las cuales los jóvenes viven y estudian (y sus resultados) dependen directamente de donde les ha tocado nacer.  Esto les hace cínicos y tratar de motivar al cínico es una aspiración de idiotas.

Las élites – ejecutivos y potentados pero también periodistas, abogados, políticos, profesores, etc - que son como una auténtica gran familia, reducida pero numerosa (un asunto real al que más tarde o más temprano le llegará su resolución en el mundo – no es ciego optimismo lo mío; es simple lógica histórica) gustan de hacer una gran celebración bombástica cada vez que uno de los hijos de los pobres alcanza un puesto entre la elite intelectual o financiera – sobre todo si ha sido gracias a su dinero (Pierre Bourdieu).  Pero la verdad es que estos casos aislados no son más que patéticas excepciones que confirman la regla.  La incontestable realidad es que tanto los hijos tontos como los hijos listos de la gente de a pie no tienen ninguna posibilidad compitiendo contra los hijos tontos de la élite – y no digamos con los hijos listos de la élite que son los menos.  Esto está totalmente omitido del cuadro de las metodologías presentadas para practicar “una buena educación” y la conferencia de ayer no fue una excepción.

La educación es fundamental en formar y practicar esa imaginación para un mundo futuro sin capital, sin diferencia de clases, sin enemigos, un mundo de  colaboración común, con objetivos comunes; un futuro donde la cultura no es de clases sino humana.  Y en ese plan la educación no tiene futuro sin Drama.  Solo Drama hace que ese plan sea serio e integral.  Como dice Bond, el ser humano es la especie dramática. 
Drama es ese pequeño espacio, como un hueco pequeño inmune a la ideología, donde la imaginación encuentra la razón; Drama es el texto de lo moral y la justicia – pero en Drama no hablamos de la moral de Kant ni de la ley ni tampoco de la genética, porque el origen de lo moral en Drama es el ser humano.  Solo Drama – ese de Eurípides, Sófocles, Shakespeare y ahora Bond – es capaz de representar nuestro caos económico y cultural.  Más que nunca necesitamos desvelar, descifrar creativamente ideología y solo Drama puede hacerlo con y para nosotros. 

Pronto empezaremos a ensayar sistemáticamente su obra The Edge.  Bond me tiende un cable y me dice:

Drama es el sitio de las paradojas: el actor pregunta cómo entender el carácter, la criatura aprisionada en el papel, para poder hacerle propio: pero la paradoja es que a menudo el carácter sabe más acerca del actor de lo que el actor sabe de sí mismo, y por eso el actor necesita encontrar que le está diciendo el carácter.  Pienso que los ensayos es el proceso más importante en Drama y muchos actores no disfrutan de un buen proceso. 

Naturalmente que realizar Bond es difícil.  Requiere confrontar ideas formidables.  No solo debemos imaginar al otro, debemos imaginar al otro imaginando. 
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jueves, 4 de octubre de 2012

CUESTIÓN DE PRE-ENSAYO A J. MANUEL DEL PATIO EDWARD BOND DE LA JUVENTUD

Nuestro actor J. Manuel compartió conmigo sus pensamientos mientras estudiaba la obra "The Edge" (al borde, al limite, al extremo) de E. Bond en la fase de pre-ensayo.  Incluyo aquí la comunicación porque creo que será de utilidad:


Hola J Manuel, 
Bien, en realidad identificar al “desconocido” con el capital y nada más sería un poco simplista.  Sería teatro político y Bond no es el agit prop.  Drama es política total.  El teatro político no es política total sino la descripción de síntomas y la consiguiente ideologización de las ideas.  El "desconocido" en "The Edge" quizás es más acerca de un mundo de adultos – la sociedad que se llama a sí misma “civilización” – que  desde una observación realista-materialista es un mundo de locos, de borrachos, de sicóticos, irracionales, mercenarios, corruptos y corruptores; donde los jóvenes, con su pureza, con su pasión, con sus intrínsecas y fuertes aspiraciones por justicia, deben negociar, entrar, estudiar, sobrevivir y finalmente transformarse en adultos ellos también.  La perdida de la inocencia – en el sentido de que nacemos inocentes y con un incontestable imperativo por implantar justicia – es una catástrofe total (y con ello la perdida, la incapacidad de imaginar como un niño – no hablo de “soñar” o de tener “fantasias”).  La intención más importante de la obra con los más jóvenes es precisamente razonar y crear una pregunta/s dentro de esta realidad "irreal".  En realidad, como Bond, no tengo nada que decir a audiencias “adultas” de esas que van al teatro.  Lo que tengo, emulando a Bond, es una tremenda melancolía por el futuro – esto es, solo me queda la esperanza de un mundo futuro mejor.  En ese sentido Bond es tremendamente optimista hacia la especie humana pero tremendamente pesimista hacia el presente.  Si el presente se perpetúa mucho más estamos acabados, nos auto-destruiremos (esto, si lo hablas con seriedad con cualquier chaval, te darás cuenta que lo saben instintivamente y tienen que vivir con esta verdad-racionalizada-imaginada todos los días). 

Si lo observas bien, veras que Bond no tiene nada personal – en el sentido de “carácter/personaje”- contra el viejo; por eso lo llama “desconocido”.  Incluso se apiada de él.  Por eso al final es tratado por la madre como si fuera un niño.  Por una parte buscamos la inocencia radical del niño – del neonato -  en el sentido más puro porque hablamos del sentido profundo por justicia del ser humano, pero por otra intentamos pintar una sociedad que sufre de infantilismo – que es de lo que sufre el 99% de la cultura.  La infancia y la juventud pertenece a la infancia pero el infantilismo pertenece al capricho salvaje irracional del capitalismo.  En ese sentido, esto es una sociedad diseñada por retrasados mentales. 
Un abrazo.
César.
PS. Voy a insertar esto en el blog ahora mismo.  Puede que sea útil a alguien. 
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-----Original Message-----
From:
jose manuel 
Sent:
04 October 2012 11:18
To: Cesar
Subject: RE: Solo un saludo de Cesar

Hola Cesar. Estoy a regimen,sobrevivo entre el optimismo y el pesimismo en intervalos de hora y media cada uno,y aun asi,me ilusiona mucho este asunto....bromas aparte:
Me gustaria preguntarte porque identificas al desconocido con el capital por el contrario yo me decanto por el fracasado y la tirania del tiempo y la vejez.....A veces me enternece y otras me crea rechazo...
Cada vez que lo leo me sugiere distintas formas de sentirlo.  Algun consejo urgente????
Intento memorizarlo lo mas pronto posible...en ello estoy.

SALUD....abrazo fuerte
jose manuel 


From: cvilladiez
To:
Subject: Solo un saludo de Cesar
Date: Wed, 3 Oct 2012 21:01:52 +0200
Hola, solo quería saludaros y preguntaros si vais avanzando, si estáis satisfechos, si coméis bien, si estáis optimistas, si hay o no complicaciones.

Salud

lunes, 27 de agosto de 2012

SEPTIEMBRE 2012 - CONTINUAMOS




Nuevas, inesperadas situaciones necesitan nuevos enfoques.

El grupo InSite de Hungría ha conseguido ayudas de la CE para que especialistas en Edward Bond nos encontremos unos días en Budapest.   Allí, junto con los compañeros de Hungría estaremos gente de España, Francia y Gran Bretaña.  Se quiso invitar a compañeros de Palestina pero la CE no ha querido dar ayudas para ellos - por ahora. Es esperanzador.  El objetivo es encontrar estrategias para colaborar en la difusión de las obras de Bond entre los jóvenes en el contexto europeo.  El proyecto naturalmente forma parte del área de estudio Drama en la Educación. 

En septiembre – confirmaremos el día pronto - seguiremos investigando en Escénica, Granada, como actuar, representar, escenificar, promulgar, las obras de Edward Bond, un camino hacia Edward Bond
Pero el carácter del Patio de la Juventud Edward Bond, con residencia en Escénica, Edificio Rey Chico, Granada, será el siguiente: 

1. Todo el mundo está invitado a participar en los ejercicios, actores y no-actores, más y menos jóvenes. 

2. Hasta ahora todas las personas interesadas han necesitado flexibilidad. Por eso  inicialmente sugiero el día de encuentro cada miércoles, y con dos sesiones.  Una de 11:00 a 14:00 horas y la segunda de 16:00 a 19:00 horas.  Se puede asistir a la de mañana o a la de tarde o a las dos indistintamente.  Si el miércoles no es un buen día, se escuchan sugerencias – otro buen día podría ser el sábado. 

3.  El coste por sesión será de 4 euros pero totalmente voluntarios. Tanto el que pueda o como el que no o pueda menos está invitado.  Habrá una caja de cartón discretamente a la entrada donde los participantes podrán dejar lo sugerido o nada.  Nadie hará preguntas. El 20% de lo recaudado irá a un sindicato de trabajadores.   

4. Tan pronto como surjan actores con las sensibilidades apropiadas, empezaremos a ensayar una de las últimas obras de Bond.  La obra contiene tres partes.  Lo ideal sería formar más de un grupo – más grupos, más difusión.  Los ensayos se harán en horario y día distinto del taller de actores. 

Agradecería enormemente sugerencias.  Quizás haya un número respetable de personas que les gustaría asistir, digamos, cualquier otro día de la semana.  Estoy a tiempo de cambiar mi diario.  
Podeis enviar vuestros emails  a: cesar.hacia_bondrama@yahoo.es

Ha habido algunas dificultades que conviene tomar en cuenta: 

Dada la entrega y entusiasmo de los participantes en el curso “Un camino hacia Bond” en noviembre del 2011, iniciamos ensayos de la obra “The Balancing Act” –Acto de Equilibrio – en enero del 2012 con varios voluntarios que generosamente se comprometieron con el proyecto.  La mayor dificultad fue que todos tenían, en estos tiempos de indecencia económica, sus propios calendarios externos de subsistencia, además de sus propios proyectos teatrales.  Compaginar las necesidades de todos con ensayos hizo que, en cuatro meses, nunca lográramos juntar a los seis actores en una misma sala y tiempo.   Asimismo, la prioridad de este proyecto no es la producción en sí, sino encontrar un método actoral que no traicione la filosofía de drama de Bond.  Esto significa probar y probar pero también estudiar – leer y reflexionar sobre lo que se lee pero también contrastar.  Es decir, practicar la dialéctica.  Solo entonces, cuando finalmente los actores irradien distintamente la filosofía de Bond – o al menos algo de ella - empezará el plan B que es difundir la obra de Bond - no todo el mundo tiene ciertos niveles de paciencia y perseverancia.

Después de cuatro meses, dos días por semana, trabajando escenas que además dependían de la disponibilidad de unos y otros, “The Balancing Act” fue cancelado.  ¿Qué desencadenó este desenlace negativo?  Precisamente el conflicto de intereses entre algunos de los participantes y yo acerca de cual es la prioridad, buscar o producir.  En esta búsqueda se hace imprescindible la lectura y la reflexión sobre lo que se lee.  Durante semanas estuve pidiendo a uno de los actores que leyera los textos que le había dado – traducciones de cartas de Bond.  “No había tenido tiempo” me respondía siempre, cuando no eran necesarios más de veinte minutos.  Cuando, un día, me preguntaron si podían llamar a otro conocido suyo para ocupar una de las partes, respondí vía email con un tono que no pude evitar “sí, pero en este proyecto es indispensable leer material, y aquellos que no quieran leerlo, que no se molesten en participar ni en volver.”  Inmediatamente algunos del grupo me enviaron enfadados emails que me sorprendieron por los insultos que no voy a repetir aquí.  El resto de actores guardó silencio y el proyecto Bond y “The Balancing Act” se detuvo.  Insisto: leer, reflexionar y comunicar continua a ser parte fundamental de este proyecto.    

También es y ha sido difícil transmitir la idea de que Bond no quiere nada con (el) teatro, que Bond detesta al teatro moderno tanto como detesta al capitalismo y a su megáfono, la industria-cultura; que detesta tanto a Brecht como a Beckett; que Bond emula a Sófocles, Eurípides o Shakespeare ahora como durante los últimos cuarenta años; que Bond quiere hacer drama.  Es una idea que obviamente desconcierta, pero que para Bond es innegociable (una innegociable lealtad a la búsqueda de la verdad que, muy probablemente, ha ayudado a impedir que Bond obtenga el merecido Nóbel - aunque no me sorprendería que lo rechazase.)

No es que Bond desprecie todo, es mucho más complejo que eso.   Como él mismo me dice en su más reciente carta y que pronto incluiré aquí su traducción completa:
(…) Hemos descuidado y disipado la comunidad.  Hemos dejado de ser y en su lugar seguimos formalidades.  Lo hacemos tan afanosamente y tan ruidosamente que no nos damos cuenta de no estar aquí, de no ser.  Por eso aparece un síntoma axiomático.  No tenemos drama.  Esto puede sonar como una extravagancia.  Pero lo único que tenemos para entender nuestros problemas – porque los problemas les hacemos nosotros mismos – es drama. 
(…) Sin embargo hay hoy muy buenos escritores, quizás más y mejor que nunca hasta ahora.  Muchos de ellos son jóvenes.  Describen la frustración y la desesperación de su mundo honesta y vívidamente.  Pero auque tienen un reloj, no tienen calendario.  Crean un teatro de síntomas.  Si ese enfoque no cambia, se convertirán ellos mismos en síntomas.

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domingo, 22 de julio de 2012

Estudiar dos conceptos fundamentales en el camino hacia Bond —a los actores del patio bondiano


Uno: la teoría de la Reificación con la que un Marx más maduro explicaba en el capitulo primero de su "Capital" la alienación social y humana y el fetichismo.  Georg Lukács  continuó su desarrollo así como la escuela de Frankfurt. Por ejemplo, para Adorno la reificación en el s. XX es una forma de alienación mucho más radical y extendida: los seres humanos son transformados en cosas y se comportan entre ellos como cosas y son tratados como cosas.  Por otra parte, el ser humano reificado confiere humanidad o características humanas a las cosas o las admira y las desea dejando de lado el imperativo humano (fetichismo).

Dos: la evaluación que, en su "Genealogía de la Moral", hace Nietzsche de lo que él llama Ressentiment — que aunque se parece al "resentimiento" en español y es igual al francés "ressentiment" es diferente, no intercambiable.  El Ressentiment de Nietzsche  es un sentimiento de hostilidad hacia lo que uno identifica como la causa de la propia frustración, es decir, una asignación de la culpa a otro por la propia frustración. Pero también celos, envidia, y un constante complejo de inferioridad.  La persona que vive en Ressentiment crea un enemigo para protegerse a sí mismo de su propia culpabilidad, de su propia infamia, de su propia bajeza.  Leyendo esto con atención llegarás a hacerte importantísimas preguntas sobre ti mismo, la historia, y la cultura - y entender al "otro".

Me he encontrado a gente de todo tipo y condición —desde el analfabeto al versado — identificando a Nietzsche como "un fundador del Nazismo".  Esto es una ofensa grave al humanismo.  Es cierto que para desarrollar su evaluación sobre el "Hombre de Ressentiment" —porque Nietzsche es primeramente un evaluador, con el que es difícil establecer si es un filósofo o un poeta o los dos—, Nietzsche utiliza alegóricamente la figura judeo-cristiana del culpable y ambicioso "sacerdote" versus el inocente y desinteresado "Caballero" por razones más que justificadas históricamente.  Pero al hacerlo, notareis que en realidad define con precisión un grupo del tipo pequeño burgués y la ideología pequeño burguesa: siempre frustrada, siempre envidiosa de los de arriba y temerosa de los de abajo, siempre auto-denominándose inocente y neutral, pero al mismo tiempo un grupo sumiso y esclavo.  En realidad, Nietzsche predijo y definió con precisión los Nazis —que es lo que eran, pequeño burgueses con ambiciones siempre  frustradas que la burguesía y el gran capital utilizó para sus propios fines.  

El entendimiento o compresión de estos dos importantes conceptos, la reificación y el Ressentiment, no es algo que se pueda tomar ligeramente como "lecturas de verano" sino que requiere años de dedicación.  Pero leyendo estos trabajos de Marx y Nietzsche es un buen inicio que puede llevar al inquieto y curioso a querer saber más.

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sábado, 14 de julio de 2012

En un camino hacia Edward Bond Ibérico - documental

Un tema básico forma el fundamento de la obra de Bond.  Este es una melancolía por el futuro, una melancolía por la utopía, por el equilibrio humanista, racional, pacifista, por una cultura, no de clase, sino una cultura humana.  Este documental de las colectivizaciones promovidas por la CNT-FAI en la Barcelona de 1936 es un gran himno a esa utopía.

Kant creía que los valores morales resultaban de la incapacidad de la gente a imaginar un futuro sin dios.  Ahora podemos afirmar contundentemente que los valores morales actuales resultan de la incapacidad de la gente a imaginar un futuro sin capital.

Pero esto no fue así en la Cataluña y Aragón de 1936.  Hasta tal punto que quemaron el dinero, aboliéndolo.  Fue un caso único en el mundo y que los historiadores de la clase e ideología dominante han tratado de esconder y tergiversar.

VIVIR LA UTOPIA, 1997 dirigido por Juan Gamero.


lunes, 9 de julio de 2012

EL OBJETIVO FINAL DE LA OBRA DE EDWARD BOND ES LA ÉTICA.


LA MEZCLA DE IMAGINACION Y RAZONAMIENTO.
¿Cómo saltas de un acantilado y vuelas?  En primer lugar, imaginas que puedes hacerlo y entonces encuentras la manera de hacerlo. Sin embargo, la imaginación no sabe lo suficiente acerca de donde se va a reclamar una sólida respetabilidad, una humanidad. ¿Saltar de los acantilados? ¿Cómo? ¿Por qué? Para salvar a la gente? ¿Para transportarles? ¿Para visitarles?  ¿Para arrojarles bombas desde arriba?  La imaginación acepta todo esto, a no ser que intervenga la ética.  

Nuestra sociedad debería ser intolerable pero nosotros la aceptamos y seguimos viviendo.  ¿Cómo ser seres humanos en una sociedad inhumana?  

No heredamos lo humano, tenemos que crearlo.  El drama no enseña ni describe. Drama está basado en búsqueda.


LA PROPIEDAD PRIVADA ES UN ASESINATO.
¿Pero vale la pena decirlo? Si poseer una casa en nuestra democracia me implica en asesinato, me hace cómplice - con todo aquello contra lo que lucho, ¿por qué molestarse en decirlo?  ¿Qué podemos hacer?  No se puede abolir la propiedad de la noche a la mañana. No, y en el sentido en que estoy usando palabras tales como la propiedad, la sociedad, la cultura - en ese sentido, tanto pobres como ricos, víctimas y asesinos reales, son culpables.  Pero podemos decir esto: hay que empezar a entender nuestra democracia y librarla de sus ilusiones, porque estas son asesinas. 

DIFERENCIAS.
No existe ninguna causa natural que justifique nuestra injusticia, no hay razón natural para que haya ricos y pobres, fuertes y débiles.  Las diferencias son creadas por nuestra democracia. 

SOFOCLES   BOND
Las máquinas son demasiado poderosas como para que podamos vivir mucho más injustamente.  Aún nos engañamos a nosotros mismos porque el camino hacia la destrucción es lento - pero los condenados siempre van despacio hacia el patíbulo, hasta que al final se les apresura por las escaleras y es demasiado tarde.

EL TEATRO EVENTO
Los TEs de-ideologizan la necesidad y recrean la imaginación a través de re-mapizar la realidad.  Esto no es dar un acceso para entrar “en el maravilloso mundo de la imaginación”. 

LA IMAGINACION.
Los jesuitas creen – o al menos creían - que si les dejan educar a los niños, estos se convierten en siervos de la iglesia para siempre.  Los jóvenes serían libres para siempre si pudiéramos darles las herramientas dramáticas de la razón y de la emoción.  Serían capaces de resistir la presión del mercado global de manufacturar gente para los fines del mercado: la imaginación o está libre o encarcelada, no puede ser neutral (El problema es que la pequeña burguesía, por definición, cree que puede ser neutral, que puede vivir en un campo "neutro".  La ideología de la pequeña burguesía es la más perniciosa de todas porque vive creyendo mentiras y quiere que todo el mundo sea pequeño burgués para que la mentira sea total.  Ahora lo llaman "clase media").

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Actores: Hacia Edward Bond en Escénica, Granada.


Comentarios para nuestros actores:

NO ACTUES EL PERSONAJE, ACTUA LA OBRA (PROMULGA: Como se promulgaría una ley de un parlamento - seriamente democrático).

Ha habido muchas personas que han querido ser actores.  Pero después se quedan helados de frente al “otro”.  Se quedan en el estado de rascar la superficie del problema.  Siempre me ha sorprendido ver a actores diletantes   que intentan dar y dar y nada aflora.  Pero tan pronto como cambian el contorno del cuerpo, la entonación y el color de su voz cambia casi inconscientemente.  Eso es Meyerhold: “no es necesario sentir, solo jugar, jugar.”  Con Bond hay que jugar y sentir simultáneamente.  Somos humanos, no máquinas. 

La esencia del acto de actuar es el movimiento.

Appia insistía en que la performance del actor estaba controlada por el principio de la música. 

El poder de lo grotesco: ayuda al actor a representar lo real como simbólico y a reemplazar la caricatura con la parodia exagerada. 

DINOS PRIMERO QUE VA A HACER “EL CARACTER”.  Después lo haces. 

En un sentido, buscamos lo que Jacques Copeau buscaba en una lectura dramática: tratar de limpiar el actor de contaminaciones estúpidas televisivas.  Buscamos una inteligencia profunda,  evitando la imitación de la imitación. 

Las máscaras, nadie sabe porque, acentúan la expresión de la emoción a veces hasta límites insospechados. 

¿Por qué es mala la tensión?  Por que te deja medio invalido.  Y te destroza la memoria porque la sangre circula mal por el cerebro y disminuye la percepción sensorial. 

Los acróbatas saben como caer.  Pero los que no lo son, cuando caen entran en pánico.  ¿Cómo puedo sostener una caída sicológica?

Ejemplo ejercicio práctico:
1.  Imagina un palo.  El palo es rígido e inamovible.  Ahora construye imaginativamente que el palo se mueve.  Muévete como un palo.  Usa todo el espacio posible, largamente.  No eres un ser humano, eres un palo.  Sigue hasta que tu cuerpo lo entiende.  Desde aquí, vuelve a ser un ser humano, pero construye esa rigidez dentro de ti.  Antes la sensación era de fuera hacia dentro; ahora es de adentro hacia fuera. 
Haz actividades que son reales, camina, toca un objeto, dáselo a otra persona, siéntate, túmbate… quizás te sientas diferente y esto es bueno.  Te estas moviendo conscientemente. Y eso no lo hacemos siempre.  Estas siendo responsable de tus movimientos y sabes que yo y los otros te van a juzgar. 

2.  Eso era un palo pero, y que hacemos con un palillo, con un bate de béisbol, con el callado de pastor, un garrote, un árbol… eso depende de como vais a haceros responsables de la historia en que participáis como actores.  ¿Qué te dice Hamlet , que te dice Electra de Bond?

·        El cuerpo y lo sicológico son una sola cosa. 

·        CONCENTRATE EN COMO TE ESTAS CONCENTRANDO MIENTRAS HACES ALGO

·        Estar en forma es beneficioso pero, en drama, no es el colofón de los actores.  Lo más poderoso es cuando un actor muestra equilibrio, y es tremendamente ridículo cuando muestra desequilibrio y defectos.

·        Naturalmente como actores somos esponjas que absorbemos valores y cualidades sicológicas de nuestros movimientos y de los movimientos de otros.

·        El movimiento consciente involucra mucho más que músculos y huesos. 

·        Poderosos medios intangibles a nuestra disposición:
La atmósfera, el espacio, la “radiación”, las relaciones, el movimiento interno,  el cuerpo imaginario, el centro imaginario.

·        Una cosa es la mente que razona y otra una mente que imagina. 
La imaginación funciona haciendo una cosa de muchas. 

·        La técnica la usamos para despertar ese espíritu creativo. 

·        ¿Alguien se siente más energético cuanto más hace, cuanto más energía usa?

Moverse sin moverse.

·        La concentración es la actividad clave en la realización de cualquier cosa. 
Un actor concentrado da una gran impresión a una audiencia.

·        Estar cerrado o abierto:
·        No va ser posible que otra persona me convezca de su punto de vista si estoy cerrado a ella y a lo que dice; y esa persona se cerrará o abrirá hacia mí dependiendo de mi estado.  En los actores sucede lo mismo.  Necesitan practicar esto y sacarle jugo.  Como no te guste el acto del otro, el otro lo va a notar y la audiencia lo va a notar. 

·        Un espacio lleno de posibilidades es un poderoso aliado para el actor:
·        No se trata de fingir o mostrar que el espacio es frío o caliente. La imaginación proporciona la atmósfera. 
  • si lo imaginamos denso, el movimiento se ralentiza.
  • si lo imaginamos cálido, todo se hace más cercano. 
  • Llenando el espacio con frialdad crea distancia pero también una especie de claridad.
  • Ser fuego, agua, leña, roca, arena, plástico, etc.
ser diminuto, gigante, delgado, gordo. 


·        Una cosa es la calidad y otra la cualidad. 
La cualidad es cada uno de los caracteres, naturales o adquiridos, que distinguen a las personas.
La cualidad puede convertir una cosa en una multitud de cosas diferentes.
Puede transformar una patada en un beso, o una seducción en un asesinato.
Esto nos interesa particularmente trabajando en las obras de Bond.  Y estamos rodeados de cualidad.  En las cosas y las personas y podemos apreciarlas y sacar provecho de ellas.  EL OBJETO INVISIBLE. 

·        Mostrad tranquilidad.  Una persona intranquila en el escenario es una catástrofe.


EL ARQUETIPO.
¿Héroes?  Para hacer el arquetipo pregúntate  ¿cómo el inconsciente puede comunicarse con el consciente y el cuerpo es el medio de esta comunicación? 
El verdadero propósito de trabajar con el arquetipo es encontrar una síntesis de todos los elementos dispares que tenemos ante nosotros. Algo debe de mantener todo junto, un principio orientador, una sensación de conjunto que hace que sea posible actuar

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