patio bondiano

viernes, 12 de julio de 2013

INTRODUCCIÓN PARA LOS JÓVENES DE LA OBRA "AL LÍMITE" - THE EDGE - DE BOND.

Drama se remonta a los inicios de la civilización.  Su función fundamental es explorar y responder a la misma pregunta que se hacían los antiguos griegos hace ya 5.000 años: qué es ser un ser humano en el complejo mundo actual (Edward Bond en realidad va más allá y pregunta cómo proclamar nuestra humanidad en una sociedad des-humanizada.)  Tenemos los Derechos Humanos pero ninguno de ellos hace mención al derecho a ser un ser humano – y que el mundo sea el hogar de todos.    






























Los jóvenes no lo tenéis fácil.  Llegáis a un mundo en que tanto lo bueno como lo malo está ya establecido por vuestros antepasados – y en la balanza social e individual, lo malo sigue pesando mucho más que lo bueno.  En vuestro hogar – nuestro planeta - os vais a encontrar con problemas que os han sido impuestos desde fuera, desde el pasado; problemas por lo que no sois responsables pero a los que, sin ninguna duda, tendréis que enfrentaros durante vuestras vidas como adultos. 

Y tendréis que elegir: entre hacer el bien o el mal, entre lo bueno y lo malo, entre aquello que es beneficioso para vosotros ahora y lo que es beneficioso para vuestros hijos y los hijos de vuestros hijos; entre aquello que es bueno para ti como individuo y aquello que es bueno para toda la sociedad.  Es un problema que no se irá, que será siempre parte de ser un ser humano: preservar lo humano o dejarlo caer en el abismo. 

Ahora vivimos momentos especialmente críticos en una era que es fundamentalmente comercial y tecnológica.  El beneficio rápido y personal impone soluciones rápidas que obtienen con la ciencia.  Pero los problemas importantes requieren reflexión (esto es, hacer uso de la ética)  y, en vez de eliminar el problema por la vía rápida, hacer del problema un momento de creación.  Drama no elimina el problema, lo convierte en un momento creativo.  Como dice Edward Bond “Drama convierte a la realidad misma en nuestra herramienta para buscar respuestas humanas.”

Por eso estudiar, practicar Drama debería ser de importancia capital para todos y especialmente durante el periodo de enseñanza de los más jóvenes.  El futuro de la humanidad está en vuestras manos.  Debéis elegir y responsabilizaros por vuestra elección. 

Imagina: millones de personas usan sus coches para ir al trabajo.  Millones hacen muchos kilómetros cada día en carreteras y autovías repletas de otros coches y camiones y mientras viajan, millones escuchan la radio.  Y día tras día, esas radios anuncian que la ingente cantidad de gases que producimos con los coches y las fábricas están sobrecalentando el planeta como nunca antes y que las consecuencias serán catastróficas. Sin embargo, todos estos millones de conductores son incapaces de detener la combustión.  Han sido informados pero si no usan el coche y trabajan en las fábricas no alimentan a sus familias.  ¿Qué efecto tiene este aparentemente irremediable “viaje hacia la catástrofe” sobre la mente humana? ¿Cómo vivimos sabiendo que estamos alimentando una máquina que nos mata? 

En la obra Al Límite un joven (Ron) va a emprender una nueva vida “al otro lao der mundo.”  Pero antes encuentra accidentalmente un pobre viejo ebrio (Desconocido) tirado en la calle creando un dilema (es decir, debe tomar decisiones) que le persigue hasta su misma casa.  De pronto, la sala de estar de su madre (Sal) se convierte en un campo de batalla entre lo nuevo y lo viejo, el pasado, el presente y el futuro.  

Edward Bond ha comprometido su vida a escribir tragedias de enorme importancia para la gente de a pie; para esa mayoría que mes a mes lucha por llegar a fin de mes; para aquellos que incluso no llegan ni al fin de semana.  En su tiempo, podía haber vendido su gran talento a las repetidas invitaciones de Hollywood y haberse convertido en una persona “rica y famosa”.  Pero, como él mismo me ha dicho, habría sido como cometer una forma de suicidio.  Bond convierte a lo cuotidiano, a lo rutinario, a lo aparentemente sin importancia, en grandes momentos dramáticos.  Es nuestro Shakespeare.

J C Villa

Patio Edward Bond de la Juventud (Asociación registrada sin ánimo de lucro para la difusión de la obra de Edward Bond)


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