patio bondiano

miércoles, 23 de octubre de 2013

THE SITE - EL SITIO (EN LA OBRA DRAMATICA DE EDWARD BOND)

The Site – El Sitio

Traduce e introduce J C Villa

“The Site” en inglés no es solo “el sitio.”  Es también zona de obra (de construcción por ejemplo); como en español es también lugar, es ubicación.  En inglés casi siempre va acompañado de su específica acción.  El sitio es fundamental en las obras de Bond: el lugar donde los humanos deben buscar su propia humanidad – o donde la pierden.  Nos hacemos humanos o dejamos de serlo -  no nacemos humanos ni tenemos una naturaleza humana.  Es el contacto con los otros, con su cultura, con sus acciones, lo que modela nuestro factor humano.  El ser humano de hace quinientos años sería para nosotros como un ente de otro planeta, un desconocido.  Es pura barbarie afirmar “los humanos son destructivos por naturaleza” como se oye y lee demasiadas veces.  Es una formidable filosofía burguesa – esa de Heidegger y aquí en España la de su alumno, Ortega y Gasset – enraizada en cemento armado.  Es una filosofía que se esfuerza en hacer creer que las sociedades humanas solo existen con fuertes líderes, con clases privilegiadas y con clases vulnerables al servicio de estas últimas.  Es conveniente; reproduce el status quo.  Iglesias, naciones o estados, toda forma de autoridad se envuelve en una aureola mística de trascendencia; como si su poder hubiese sido otorgado por un poderoso ente divino, indiscutible, final: una “naturaleza” – humana. 

Para representar correctamente la obra de Bond - y pasar la visión humana a otros - no negociamos nuestros bagajes ideológicos, morales o varias mitologías religiosas.  “No hay naturaleza humana; creamos nuestra humanidad” dice Bond.  Y la creamos en El Sitio.  En el gran drama clásico, como en ese de Bond, las obras no se escriben para que audiencias sepan del “qué” y del “cuándo”, o del abstracto, ambiguo y trascendental, de brujas y espíritus y entes divinos, de inspiraciones mágicas y efectos especiales y de hipnotismo - de eso ya se ocupa el cine y el teatro burgués, moderno y postmoderno (o postmortem como lo llama Bond) - sino para esculpir un “¿Por qué?”.  El gran drama de Sófocles, Eurípides, Shakespeare o Bond, no soluciona o elimina el problema – es decir, el problema de cómo mantener tu humanidad en una sociedad fundamentalmente injusta – sino que convierte al problema en un acto creativo: “Esa persona rescató al niño de una casa en llamas.” ¿Qué? salvo al niño.  ¿Cuándo/cómo? Ayer, entrando por una ventana, tiró una pared, se quemó un brazo, mojó una manta, cogió al infante y salió por otra ventana.  Bien.  Pero, ¿por qué lo salvó?  ¿Por qué arriesgo su propia vida y no pudo frenarse?  ¿Qué es eso que impulsa con tanta fuerza a hacer un acto que muchos llamarían “heroico” pero que, en realidad, es básicamente el acto de un ser humano normal?

En Europa hemos entrado en unos momentos críticos – aunque algunos sabemos que, en realidad, no han dejado de ser críticos desde el final de la Segunda Guerra Mundial.  Muchos de los que gritan enfadados, desesperados en las plazas tenían ya escritos sus gritos en un drama que se ha venido trascribiendo durante muchos años – gran drama es visionario y da voces de alarma.  Los escritos de Bond me ayudan a vivir.  Espero que ayuden a muchos más.

Las situaciones injustas, las sociedades injustas  – llámalo “el sitio” – impiden o hacen extremadamente difícil promulgar – en el sentido de decretar, hacer ley - nuestra humanidad.  En sus terroríficas memorias Teoría y Práctica del Infierno ( New York: Berckley Publishing Corp.,1960) el superviviente de los campos nazis, Eugen Kogon, concluía “hubo muchos mártires muertos pero muy pocos santos vivos” (pág. 306).  En los extremos se encuentran preguntas fundamentales.  Hacer “una carrera” se entiende como hacer estudios superiores para ejercer una profesión.  Pero también es efectivamente una carrera de competición contra otros: para obtener recursos limitados, status, privilegios, propiedad.  Todos son enemigos de todos.  Hemos visto a muchos de los que no pueden competir en esa carrera – por falta de talento, medios, herencia – o son malos corredores y quedarse atrás no es una opción – estrictamente un problema ideológico – engañan, roban, practican crímenes indescriptibles, hacen trampas, corrompen, esclavizan o asesinan, rápido o lentamente.    

            (Y dos singularidades conectadas:
Todavía hay en el planeta más de 16.000 cabezas nucleares sin desmantelar
Y el gobierno español paga 100 millones de euros diarios solo en intereses – la locura sigue siendo, es clínica)

The Site se presenta como si fuese un epílogo de la obra “El Crimen del siglo Veintiuno” (The Crime of the Twenty-First Century, presentado en Paris en 2001- y publicado por Methuen Drama en Plays 7, London,2003), pero en realidad es una introducción más del autor a la idea bondiana.  Quiere ser útil.  Llámalo poema si gustas.  Es como lo dice Edward Bond.

Se decía alimenta a la gente y serán justos

Dará inicio a la era de la paz

No es así




Es justo que comamos pero comer no nos hará justos

Pasaremos hambre de justicia

Sin justicia nuestra hambre por comer crece hasta que devoramos la tierra

Mira hay está el hombre que se sienta en el suelo y devora su propia tumba

Pero no hay justicia

Hay la maquina



Satisface nuestras hambres así no hay necesidades

Nuestra hambre creció y para alimentarla la maquina devoró la tierra

Los ríos se secaron – los mares se convirtieron en cloacas donde las ratas nadan y comen pescado –     las montañas fueron destrozadas por tormentas – los bosques arrancados de raíz – los árboles se           aferraban a la tierra con sus garras – ciudades fueron  aplastadas en fosas de escombros donde           caníbales engendraban hijos para comer – y la tormenta barrió el polvo humano hasta hacer columnas aullando con el hambre que había en ellos 



La máquina dijo déjales que coman

La máquina era nuestra hambre por alimento

La máquina nos alimenta

A los que no les alimenta están hambrientos de comida y de justicia

Pero los alimentados no buscan justicia

Los alimentados tienen mucho más hambre que los que no lo están – es la ley de la máquina

Los alimentados roban de los que no lo están – esta es también la ley de la máquina

Y mientras roban del plato del otro tienen miedo de que otro pueda robar de su plato

No puedes tener libertad a costa de la represión de otro o crear justicia con rabia

Antes los tiranos moldeaban la historia pero ahora no había[1] tiranos – ni historia – ni necesidad           – ni origen

Había ninguna parte

Ninguna parte es el sitio de la máquina



La máquina es nuestra hambre

Cuando la gente venía a ser alimentada la máquina se los comía

La máquina trabajaba como antes pero se comía su propio producto

La máquina acabó con la necesidad

Ese día cada mente del mundo fue vaciada – se quedaron en blanco

El vacío duró un segundo u horas o eternamente

¿Quién puede decir cuánto duró cuando no hay pasado – ninguna parte – no hay origen?

¿En qué momento se vacía a la mente?

¿Cuándo el miedo bloquea a la mente en un momento y comida cae de la boca abierta y el hambre         crece?

Cuanto más comían más hambre y miedo tenían



No había pasado – ni futuro – ninguna parte -  ni origen

Los muertos no necesitan su esqueleto y en el momento del vaciado los vivos no necesitaron su carne

La especie humana murió

Así que fueron construidas prisiones

Entonces tiraron abajo las casas – no por pura rabia sino porque eran un impedimento para el               funcionamiento de las prisiones

La administración administraba ninguna parte y las gentes eran un estorbo para la administración – un   inconveniente para el ejercito

Los muertos fueron encerrados en un vasto mega suburbio residencial sin centro – su manera de hablar entre ellos era aullando

A los hambrientos se les encerró en una vasta prisión llamada Prisiondad[2] – como castigo se les hacía reír

Los ricos se encerraron en un gueto – jugaban con juguetes con los que aprendían a odiar – eran los mandarines del vandalismo



La imaginación es más lógica que la razón

La razón clona hechos y acumula conocimientos técnicos para que la ciencia pueda hacer útil a nuestra ignorancia

Cuando la razón destruye la imaginación nos volvemos locos

La imaginación crea la locura o lo humano

Crea lo humano cuando desea razonar

En los tiempos en que había un pasado – y futuro y origen – la imaginación creó al Demonio y a Dios para ayudarnos a ser humanos

Primero apareció el Demonio y creó a Dios

Imagina la terrible soledad del Demonio – creó a Dios para que lo consolase mientras se sentaba en su prisión

La Casa de Dios es la prisión y Dios no puede tener otra casa

En el pasado hicimos uso de la locura para mantenernos cuerdos

Pero cuando la maquina se llevó la necesidad y creó un hambre más grande que cualquiera de las avaricias enseñadas por el Demonio – demasiado grandes para ser saciadas por Dios – no había razón para tener ni a Dios ni al Demonio y se convirtieron en los iconos de los dementes

Ahora el espejismo del desierto no es un oasis con arroyos y palmeras

Es la horca – el foso – las sombras encadenadas a la pared



El hombre se sienta en su tumba y vomita dentro

Lo voy a anotar de la forma más simple posible

La razón y la imaginación son dos prácticas

En concurrencia son la paradoja por la cual vivimos

Aprende un oficio y practícalo para hacer aquello que es bello y busca lo que es justo – eso es lo que hace el sabio

Pero con nuestra vida es diferente: cuando hemos aprendido a vivir hemos muerto

Partimos en una dirección y viajamos hacia otra

Es como si pasásemos nuestras vidas hacia atrás

Escalamos el abismo sabiendo que vamos a caer

Nuestras descendientes son nuestra muerte

Trabajamos para construir una casa justa pero nuestros hijos tienen que destruirla para buscar justicia entre las ruinas



¿Cómo podemos vivir en esta paradoja?

¿Cómo podemos trasformar catástrofe en libertad?

¿Cómo podemos trasformar crimen en justicia?

¿Cómo podemos darle la vuelta a todas las leyes?

Es fácil: el reverso de todas las leyes es justicia.

El hombre justo reversa todas las leyes para así poder ser él mismo

La caída es una parada en el camino – parte del drama trágico

En tu vida hay un día en el que en la calle te cruzas con otro que es tú mismo

Es el mensajero que enviaste primero para saber cómo deberías vivir

El mensajero te saludará diciéndote que debes morir

Pero es el mensajero el que morirá – asistirás a su funeral y llorarás pero no podrás hacer nada más

Solo recuerda esto: no mates al mensajero

Si lo matas tu imaginación morirá

Un reaccionario vive en un ataúd con un espejo en su cubierta

La mayoría pasa sus vidas como prisioneros que sitian su propia prisión

Si te matas cuando te encuentras a ti mismo por la calle como si fuese el pasado – tus hijos recogerán y lavarán tu cuerpo pero no lo enterrarán

Lo pondrán a la cabeza de tu mesa y dando fuertes palmadas dirán tenemos hambre vamos a comer

Y tus hijos serán servidos como carne y bebida en tu mesa

Comerás y beberás y morirás de tu propia hambre

Un día la humanidad se murió

No había futuro – ninguna parte – ni origen

Nadie pudo encontrarse a sí mismo viniendo de frente en la calle

La máquina tocó una sirena para el día de la resurrección

Las tapas de los ataúdes saltaron y de ellos salieron desconocidos que no habían sido enterrados allí

El agua no reflejaba

El universo es un error con el que debemos aprender a vivir

Los jóvenes no necesitan asesinar a sus mayores porque han nacido ni los mayores encarcelar a los jóvenes por asesinato

Cada generación se engaña a sí misma a su manera pero aprende las mismas verdades



Es la lógica de la razón que cuando añadimos dos a dos son cuatro

Aprendemos esto y prosperamos

Pero a los injustos se les conduce al miedo por hambre y enfurecidos llaman al cuatro cinco y entonces la máquina está loca

No des a Dios máquinas para jugar con ellas – nos mata con juguetes

Cada grano de arena es el universo porque sin el universo no habría grano de arena

Si el grano se esfumase se llevaría consigo el universo

La eternidad se encuentra en un segundo porque el segundo no existiría sin eternidad

Esa es también la lógica de la razón

Entonces ¿cuántos cuerpos desnudos hay amontonados a las puertas del campo [de concentración]

¿Veinte?  ¿Cincuenta?  ¿Cien?

Toda la humanidad está en el montón – esa es la lógica de la imaginación



Todos aquellos que son o han sido o serán yacen a las puertas

Están dentro de ti y tú en ellos – los desnudos y rotos y enteros

Si no buscas justicia aquellos que vienen después cargaran con tu dolor y morirán de tus heridas

Y entonces debes cargar con su dolor y morir de hambre

El hambre por justicia nos hace humanos

La justicia es el reverso de todas las leyes




[1] No es un error.  En su original Bond llama al presente pasado “… now there was …”.
[2] En el original “Priscit”.




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