patio bondiano

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miércoles, 12 de junio de 2019

Llevas a escena a Sarah Kane? NO sin Edward Bond

Durante estos últimos 10 años en España, he coincidido con profesionales y académicos del teatro que conversando se me declaraban "especialistas de Sarah Kane."  

Pero no habían oído ni sabían de un tal "Edward Bond."

Esto es simplemente imposible.  No puedes entender "de-que-va," para qué, quién y por qué la obra de Kane sin haber estudiado primero a Bond .  No lo digo solo yo -- lo declaró repetidamente Kane (Sierzs, In-Yer-Face-Theatre, 2000:101, London: Faber and Faber; o Spencer Dramatic Strategies in the Plays of Edward Bond, 1992, Cambridge University Press)

El siguiente texto -- que traduzco para su difusión, esperando que sea útil -- es de un artículo que escribió Bond para The Guardian en 1995, cuando se estrenó Blasted de Kane dejando a la mayor parte de críticos y audiencias o descolocados o disgustados.  Hoy muchos se autoproclaman "expertos en Kane" y la jet set de la intelligentsia de los teatros y sus escuelas la consideran uno de los grandes dramaturgos clásicos de estos tiempos recientes. (El artículo desgraciadamente sigue siendo actual.)


(https://www.theguardian.com/stage/2015/jan/12/edward-bond-sarah-kane-blasted)


"Una explosión en la cara de nuestro petulante teatro: Edward Bond sobre Sarah Kane"

Yo era un niño de tiempos oscuros. Las nuevas capitales de la historia eran Hiroshima, Nagasaki, Auschwitz, Dresde, Babi Yar ... ¿Seguramente ningún momento podría ser más oscuro? Pero los escombros de esos lugares ahora están finamente dispersos por todo el mundo. En la guerra esperamos la paz. ¿Qué esperamos ahora?

El comunismo ha sido derrotado. Occidente es triunfante. Ya no necesitamos preguntar cómo debemos ser seres humanos. Solo tenemos que resolver los problemas de la economía y todo estará bien.

Abres una puerta. Dentro, en la penumbra, tres niños se sientan y juegan el antiguo juego de las varillas. Uno esconde el final de las ramitas en sus puños. El resto escoge una. El que elige la más larga debe hacer – pero nos olvidamos de preguntar qué debe hacer. En cambio, vemos que los niños están sentados sobre un cuerpo desnudo – y putrescente. ¿De qué película de terror es esto? No, es esta semana y escuchamos a un cortés caballero que nos cuenta en la televisión un incidente en su vida. ¡Y solo piensen cuán civilizada es la escena!

¿Tal vez los niños echan a suertes a quien le toca la última migaja o gota de agua? No luchan por ello. Y tal vez la mujer muerta sea su madre y ¿no es natural que los niños se aferren a su madre? ¿Pero seguramente esta es una terrible perversión del mundo? Tampoco es su normalidad. ¿Cómo se llegó a eso? Oh, poco a poco. Y no todo está perdido – los niños aún no se están comiendo las ramitas.

El incidente ocurrió hace 50 años en un campo de exterminio. Pero formamos parte del libre y triunfante Occidente. Entonces, ¿hemos resuelto las contradicciones que en nuestras vidas nos llevaron a Somme, Verdún, a la Gran Depresión, a Auschwitz, Nagasaki, a Vietnam?

¿Oh en serio? - ¿Cuándo? ¿Cómo sucedió? ¿Y por qué no me di cuenta? La sociedad occidental se está volviendo más injusta. La brecha entre ricos y pobres se ensancha. Los políticos que defienden el estado actual de las cosas deben defender su injusticia necesaria. Ni siquiera intentan ocultar que lo están haciendo.

Los gerentes de negocios obtienen aumentos de sueldo espectaculares y los pobres caen más profundamente en la pobreza. El primer ministro se pone en pie en el parlamento. Está torpemente preparado, como el perro Toby en sus patas traseras. Debería llevar una falda y tener una cola. Rompe y acusa a la oposición de ejercer la política de la envidia. No, no es envidia si eres una madre que vive en un barrio pobre con niños hambrientos y te opones a que los ricos se hagan aún más ricos. Es la ira. Es indignante por una ofensa moral, es furia por una impertinencia colosal y repugnante, es gente que desprecian la irresponsabilidad de sus gobernantes. Escucha a Heseltine faroleando, esquivando e intimidando mientras los entrevistadores lo interrogan sobre la última injusticia flagrante. ¿Debe dejarse todo a los caprichos del mercado? Había mercado en los esclavos y en los productos de Auschwitz. ¿Cuándo entra en el mercado la consideración humana? Sin respuesta. Poco a poco se justifica la injusticia. La presión económica y social lo convierte en angustia y desesperación y pronto se desperdicia el valor humano y las personas se vuelven antisociales.

Cuando Michael Howard habló en su primera conferencia de Conservadores como Ministro del Interior, prometió cárceles y castigos. La multitud aulló. Era el populacho aunque vistiera corbatas y perlas. Una multitud de sádicos pervertidos aullando por la crueldad. Baso mi comentario no en la filosofía (no hubo ninguna) sino en el aullido. Puedes oírlo, el eco radiante de Nuremberg. Y el ministro sonreía con la afectación de la auto-aprobación.

Todos los argumentos que buscan justificar la injusticia, si se creen, corrompen a la sociedad. Las presiones sociales y económicas convierten la corrupción en irracionalismo y barbarie. El gobierno ahora ha perdido toda autoridad moral.

Para ser justos, este es el problema no solo de nuestro gobierno sino también de Occidente y su sistema económico. No hemos resuelto el problema de ser seres humanos. Es por eso que nos estamos dirigiendo hacia la catástrofe. Probablemente se llevará a cabo antes del final de la próxima década. No sabremos como resolverlo. Será diferente a las catástrofes del pasado, y probablemente peor.

La injusticia no es simplemente una cuestión de diferencias en posesión de dinero. Crea las actitudes y el comportamiento que las personas deben adoptar para sobrevivir en el sistema injusto. A veces, la absoluta inaccesibilidad que tienen los pobres al sistema los obliga a la apatía o al crimen: esa es la imagen que refleja el espejo de la injusticia de los ricos. No ayuda si algunos de los pobres están mejor que los pobres del pasado. Los niños sentados sobre su madre muerta estaban mejor que otros: aún no se habían comido sus tres pajitas. Todos estamos mejor que los muertos, pero ¿nos ayuda eso a resolver los problemas del vivir? Solo somos humanos porque la necesidad mental por obtener justicia es mayor que la necesidad de alimentar el estómago. ¡Esto no es un idealismo bonito de flores y mariposas! Es solo que todos buscamos nuestra seguridad y cordura en el respeto hacia todos los demás.

No es una cuestión de simple injusticia. Para permanecer sanos, una sociedad debe ver que se está moviendo hacia la mejora de la justicia. Algunos gobiernos lo han logrado. Pero no los principios de este gobierno.

Los indigentes que yacen en las calles de nuestra ciudad me recuerdan a los muertos en las calles del ghetto de Varsovia.

Las imágenes son presagios y debemos aprender a leerlas. Si no lo hacemos, entramos en el-mundo-de-las-imágenes: el mundo real del fascismo, del racismo, del nacionalismo, del patriotismo. Los 'vampiros' se vuelven reales. Las calles se vuelven violentas y la administración se convierte en una "guerra fría civil".

Nuestros nacimientos y muertes son absurdos. Pero nuestras vidas no deben serlo. Encontrar el sentido de la vida es lo que nos hace humanos. A menudo, Drama mezcla imágenes de las cosas que debemos aceptar, nuestra mortalidad y debilidad con imágenes de lo que necesitamos cambiar: nuestra vida social diaria. Es precisamente aquí donde encontramos nuestra necesidad por justicia y no meramente de comida y ropa; es nuestra necesidad por encontrar significado a nuestra vida. Y ese significado se relaciona con nuestra mortalidad. Sin ella no seríamos humanos. Es una necesidad que una economía por sí sola no puede, no podrá satisfacer. Cuando finalmente llega la catástrofe, lo hace de manera rápida y total. Luego, desconcertados, nos preguntamos cómo fue posible que seres humanos se comportaran de manera tan inhumana. La razón es que cayeron de la realidad a la imaginación.

Y así, en tiempos de injusticia social, el propósito del Drama es estudiar todo el espectro humano: desde nuestro pan cotidiano hasta nuestra mortalidad. Pero nuestros teatros actuales están subordinados a un imperativo económico que nunca dará paso al imperativo humano. ¿Necesitan el dinero para sobrevivir? - El ladrón también. Nuestro teatro es tan sórdido como nuestro gobierno. El teatro nacional debe ser visto como una humillación nacional. ¿Se está ocupando al menos de nuestras calamidades pasadas, de nuestro futuro? Incluso en el mejor de los casos, solo provoca sentimentalismo sobre la capacidad humana para sobrevivir. Si se tratara de revelar nuestros tiempos, las colas en los teatros llegarían a los suburbios. El RSC (The Royal Shakespeare Company) desarrolló un estilo de casa de luces y música, una alianza con el comercio turístico. ¿Creen estar actualizando a Shakespeare? Por el contrario, lo están enviando al periodo más oscuro y antiguo de la edad media profunda; a un pasado pre-alfabetizado que no puede abarcar ni siquiera el juego de las varillas.

Pero Blasted proviene, creo, del juego de las varillas; del centro de nuestra humanidad y de nuestra antigua necesidad de teatro. Eso es lo que le da su extraña, casi alucinante autoridad. No nos muestra las imágenes con las que viviremos si no rehacemos nuestra visión moral. Ya vivimos esas imágenes: en el mundo donde las dos manecillas del reloj son el nacimiento y la muerte; el mundo que siempre está ahí pero que se convierte en nuestra realidad deshumanizada solo cuando no intentamos hacer nuestro mundo cotidiano más justo. Las imágenes de Blasted son antiguas. Se ven en todas las grandes edades del arte, en el teatro griego y jacobino, Noh y Kabuki. La obra cambia algunas de las imágenes. Pero todos los artistas hacen esto para reutilizar las imágenes antiguas, cambiadas y no, bajo el foco de su época.

La humanidad de Blasted me conmovió. Me preocupan aquellos que están demasiado ocupados o tan perdidos que no pueden ver su humanidad. Y como dramaturgo, me conmueve el oficio y el control de una escritora tan joven. No sé que importancia tendrá como escritora. Incluso antes llegar a su edad, Rimbaud había revolucionado la poesía – para inmediatamente después abandonarla, dedicándose al criminal oficio del tráfico de armas en África. Pero sí sé que esta es la obra más importante en Londres.

Edward Bond, The Guardian, 28 enero 1995.

lunes, 15 de octubre de 2018

ÚLTIMOS 7 DÍAS PARA INSCRIBIRSE


Sófocles, Shakespeare, Edward Bond. El súper-actor: entendiendo la "situación"

Curso de drama

Imagen asociada al curso
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CÉSAR VILLAPROFESOR
 

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El drama de Sófocles, de Eurípides, de Shakespeare, de Edward Bond…no debería representarse, actuarse ni entenderse como si fuese teatro. Si bien esta es una afirmación compleja, el taller plantea discursos y situaciones que permitan a los practicantes de la escena revaluar la mayor parte de los conceptos adquiridos en las academias, la cultura o los medios.
El escenario bondiano necesita actores que al menos intenten “limpiar” el exceso innecesario de gesticulación – sobre todo la falsa gesticulación – que esté “limpio” de la continua influencia del melodrama, de la sopa-ópera. Pero además, el actor bondiano es una persona informada, inquisitiva, ansiosa de saber.
El teatro moderno contemporáneo está divido en dos grandes bloques: el de Brecht y el de Beckett. Y el Drama de Bond no pertenece a ninguno de ellos.








Sófocles, Shakespeare, Edward Bond. El súper-actor: entendiendo la "situación"

martes, 7 de agosto de 2018

Edward Bond -- ESCRIBIENDO PARA LA JUVENTUD





"ES una
de las cosas... durante los últimos 20 años he escrito nueve o diez
obras para la juventud – y al mismo tiempo para adultos.
Curiosamente está todo conectado.


Pienso
que vivimos en una sociedad muy artificial donde las gentes están
continuamente rodeados de imagines
.




Vuelvo
atrás doscientos años y no hay cine, no hay televisión. Así que
la mente, la imaginación tiene que estar funcionando de una forma
completamente diferente. Ahora hay este continuo flujo de imagines y
la inmensa mayoría de estas imagines se hacen para ganar dinero. Y
así la gente que lo hace están continuamente intentando encontrar
algo para VENDER."

viernes, 20 de abril de 2018

GARY OLDMAN: de EDWARD BOND a WINSTON CHURCHILL





Si en algo coinciden la mayor parte de las memorias de actores sobre la industria Hollywood que puedas leer, es que corrompe tu humanidad.

Gary Oldman ha mostrado en numerosas ocasiones que es un actor con potencial: altas capacidades de concentración, precisión, intensidad... esas características esenciales cuando actúas en una obra de Bond -- o de Sófocles o de Shakespeare.

Pero es demasiado irónico -- o cínico -- que un actor con orígenes en la clase obrera más profunda británica -- la clase que ha sufrido las más infames de las situaciones durante generaciones a manos de las élites británicas --, declare tal admiración por personajes históricos como Winston Churchill.

Porque un actor como Oldman, que se hizo conocido gracias a las obras de Edward Bond, "Saved" y "The Pope's Wedding", que nos venga a citar a W Churchill con veneración "nos ganamos la vida con lo que obtenemos, pero hacemos una vida con lo que damos", es simplemente grotesco.

Gary Oldman en "Saved" 1983 Royal Shakespeare Company


Uno podría creer que las gentes inteligentes entienden la situación de extrema gravedad en la que vivimos, detrás de la cubierta estética de la sociedad-de-consumismo, cuando son confrontadas por la verdad, por la realidad de la situación extrema de dueños-esclavos en que miles de millones de personas vivimos. Desafortunadamente, al ver la progresión de la carrera de Oldman, uno debe capitular ante la idea de que no basta con las reflexiones del intelecto, la investigación académica o la observación de obras maestras; que uno debe incluir sensibilidades -- y conocimiento cognitivo; en otras palabras, ética.  La actual educación, la cultura moderna burguesa, NO es un antídoto contra la amenaza real y creciente de un renacimiento del fascismo, como argumenta Rob Riemen en su "Para Combatir esta Era -- Sobre Fascismo y Humanismo," (Taurus, 2018.)  No ésta educación y no la que sufren nuestros jóvenes concretamente en España: una educación específicamente basada en pasar exámenes; una educación continuista de la misma metodología vacua e inútil que sufrí yo mismo en los 70 y los 80 en que los únicos cambios prominentes fueron pasar de una foto de Franco a una foto del Rey Juan Carlos en la pared.  Una sociedad de la educación y la información que premeditamente fomenta el infantilismo y la tergiversación de la historia y su entendimiento. 

Porque ¿quién era Churchill?  Churchill, parafraseando a Chomsky, era el guerrero, el defensor por excelencia, no ya del capitalismo, sino del estado capitalista; el defensor del status quo y el perpetuador de la diferencia de clase.  Hoy la sociedad del bienestar y la seguridad social en Gran Bretaña está en la boca de todas y diariamente en las portadas de todos los periódicos.  Es claro para muchos que los tories hoy en el poder estan empeñados en desmantelar la protección social pública.  Este ataque social ha sido progresivo desde las planificaciones políticas de Thatcher; aquella Thatcher que hizo famoso su dicho de "no hay tal cosa como sociedad."  Y Thatcher fue, sin ninguna duda, una pupila avanzada de la ideología de Churchill.  

El mito de Churchill como "defensor de la democracia, del mundo libre" ha calado profundamente en el imaginario occidental.  Si hubieras vivido durante los últimos 20 años en las islas británicas, habrías podido observar con nitided como tanto los laboristas como los tories, la educación oficial como los medios, han situado la figura de Churchill en un pedestal a la altura de héroes míticos como Ricardo Corazón de León o, incluso más extravagante, Robin Hood.  Sin embargo, los trabajadores que sobrevivieron la guerra, cuando dejaron los uniformes, entendieron qué podían esperar de las élites: a Churchill lo votaron fuera del parlamento al final de la Segunda Gran Guerra. Yo no tengo ninguna duda de que si hubiesen votado de nuevo a Churchill como Primer Ministro, los trabajadores británicos habrían seguido SIN seguridad social, durante almenos otros 10 ó 15 años más.  Es simplemente grotesco que un actor como Oldman haga silencio sobre ese otro Churchill.

Churchill era un fiero, fanático defensor del status-quo. Un honesto lector de las memorias y biografías de Churchill tendría que admitir que, para defender el status-quo y la propiedad privada de las élites, el hijo del todo poderoso séptimo duque de Marlborough, el “gran líder” de la segunda Gran Guerra, habría tomado las medidas más extremas. Churchill tenía claro de que parte estaba cuando España sufrió en el 36 la carnicería fascista, financiada por los industrialistas, latifundistas y banqueros españoles. En el bestseller de Doris Kearns Goodwin, “No Ordinary Time,” quizas la mejor de las narraciones históricas sobre el matrimonio Franklin y Eleanor Roosevelt (Touchstone, New York, 1995,) Eleanor Roosevelt nos revela con claridad la ideología de Churchill:


“Una noche, durante una pequeña cena (en la Casa Blanca) con Churchill y su esposa (…) el primer ministro saco el tema de España. ¿Por qué no habíamos podido ayudar de alguna forma a los leales a la república, a las organizaciones antifascistas de la Guerra Civil Española? Preguntó Eleanor (Roosevelt) a Churchill, repitiendo así un argumento que a menudo había tenido con su marido (President Roosevelt.) El primer ministro respondió que los dos habrían perdido sus cabezas si los leales a la república hubiesen ganado. (…) La señora Churchill se inclinó sobre la mesa diciendo, “creo que quizás la señora Roosevelt tiene razón,” Su esposa solo incrementó la agitación de Churchill. “He mantenido ciertas creencias durante sesenta años y no voy a cambiarlas ahora,” gruñó. (…) y la cena terminó abruptamente. (pg. 382)


Churchill, como muchos de las élites británicas de la época, era un serio alcohólico – y es más que posible que su alcoholismo esté relacionado con las pobres y catastróficas decisiones militares que tomó, tanto en la Primera como en la Segunda Gran Guerra. En Galipolli, en 1915, Churchill fue el responsable directo de enviar miles de hombres a una carnicería humana cierta; igualmente durante los primeros capítulos de la Segunda Gran Guerra, costando miles de vidas y recursos, como sucedió tanto con sus direcciones en Dunkerque como con la marina británica en el Mar del Norte. Churchill formó parte de esas élites que, desde la más tierna edad, son instruidas en el “ordeno-y-mando.” Y que por provenir de esa “cuna” tan especial, son inmunes incluso cuando dirigen tácticas militares completamente borrachos. Cito de la muchas ocasiones que Churchill visitó Roosevelt en la Casa Blanca en la capital, Washington D.C.:


“De mañana, Churchill se vio las caras con el mayordomo de Roosevelt, Alonzo Fields. 'Bien, Fields (…) Ayer noche tuvimos una cena encantadora pero tengo unos cuantos encargos para ti. Queremos quedar aquí como amigos ¿no es cierto? (…) así que escucha bien. Uno, no me gusta hablar fuera de mis estancias; dos, odio que silben en los pasillos; y tres, debo tener un buen vaso de sherry en mi habitación antes del desayuno, un par de vasos de scotch con soda antes de la comida y champagne francés y el brandy de 90 años antes de irme a dormir.'” (pg. 302)

¿Sacó algo Oldman de su trabajo con Edward Bond allá por los 80?  Por supuesto: un estar en escena, en el "sitio", en la situación.  Es imposible representar una obra de Bond - como esa de Sófocles, Euripides o Shakespeare -- si el actor echa mano de trucos, gesticulaciones inútiles, melo-dramas.  Y aun así esta dramaturgia bondiana te pide aun más: necesitas entender por qué haces "esa" obra, para quién y en qué situación social.  Y es que en la sociedad de consumismo de cultura rápida, espectacular pero fácil de digerir, los actores y actrices son demasiados vulnerables.  Viven teniendo que escoger entre la profesionalidad que requiere la industria-cultura y la vocación sincera; entre el "sí" a todo y poder pagar su hipoteca o alquiler y la reflexión premeditada e instruida; entre la memorización pura y simple y el entendimiento; entre lo que “se sabe que funciona y vende” y el riesgo de respetar principios – y por ende, la amenaza del ostracismo. Pero ¿entendió Oldman la situación de urgencia en que vivimos? ¿el origen de la amenaza social y continua en la que vivimos en las sociedades capitalistas? No lo creo. Traicionando ese espíritu original bondiano – y ese del mismo Aristóteles – que le hizo sobresalir en el escenario, prefirió hacer bolsa con una versión edulcorada de la filosofía bondiana. Los que perdemos somos las audiencias.

Ya en 1965 Laurence Olivier dijo de la obra de Bond, Saved “no es una obra para niños sino para adultos y los adultos de este país deberían tener la valentía de ir a verla.”


Se han publicado volúmenes de cartas de Edward Bond. Son documentos valiosísimos para el estudioso del teatro. En ellas se descubre un Bond que ha tenido que negociar espacio y principios con los grandes nombres de la historia del teatro; fieramente leal a su visión: un Drama de un futuro de iguales; un Drama en que cada persona que es audiencia debe decidir ser o no responsable por la sociedad en que vive; decidir entre dedicar sus vidas a hacer el mal o el bien. Un Drama cuyo objetivo final es lo ético. En la siguiente carta que traduzco, encontraréis a un Bond no-comerciable, intransigente sobre el fin de su obra, que no se deja cegar por el resplendor de ninguna promesa hollywoodense:

The Pope's Wedding, directed by Max Stafford Clark,
 Royal Court Theatre, London, UK, 1984
"4 diciembre 1985

Creo que estoy llegando a mi final en el teatro. Peter Hall obviamente no tiene ni idea de las dificultades para lograr que se desarrolle The Woman en el NT (National Theatre.) (…) En el Court (The Royal Court Theatre) los gerentes no están informados sobre qué es ser escritor. Max Stafford-Clark me da una copia de Restoration (Bond, 1981) con anotaciones diciéndome que trozos no funcionarían. Me ha dejado claro que es un incompetente para juzgar – quería borrar todos esos momentos que no son ni ordinarios ni obvios (pero que encima eran los mejores “momentos teatrales”.) Si hubiese sido un escritor joven habría forzado sus deseos sobre mi. Si les hubiera enviado hoy Saved lo habrían mutilado – y probablemente ni lo hubieran aceptado. Así que intenté la RSC (Royal Shakeaspeare Company). Era como entrar en el s. XIX. Los actores querían esconderse en los caracteres y falsear la voz “actuando.” Hasta las ideas que tiene Gary Oldman sobre teatro son desastrósamente limitadas – realismo de televisión. La idea de una estructura que retrata las situaciones del personaje no se comprende. (…) Siempre preguntan “¿funciona?” – pero nunca “¿qué quiere decir?” Obras pueden ser independientes del significado – explota una bolsa de papel llena de aire y ahí tienes un efecto-shock teatral. Lo que hacen realmente es reducir el dramatismo a simples artimañas -- y luego, para dar un contenido a la obra, introducen nada más que interpretaciones mundanas de la vida y la sociedad.

Y sin embargo siento que ésta era explota con significado, exigiendo nuevas actitudes en el escenario, nuevos enunciados y apariencias, una nueva calma y una nueva intensidad, nuevas certezas y una nueva capacidad de mirar el mar de Newton. Pero ¿dónde se pueden realizar estas cosas?

Durante casi un año, Hall se ha negado a que dirija mi obra en el National Theatre (Human Canon, 1985) Entonces vino Vanessa Redgrave y dijo que quería hacer “Agustina” y que dirigiese yo la obra. Así que Hall cambió completamente de idea y me escribió pidiéndome dirigir la obra. No porque la obra pudiese ser buena o debiese hacerse sino porque lo pedía una actriz. Le contesté que la parte de “Agustina” había sido escrita pensando en otra persona. ¡Ahora silencio!"
(“Cartas de Edward Bond,” Volumen III, editado por Ian Stuart, Routledge London 1997, pg. 57)

lunes, 11 de diciembre de 2017

Carta de Edward Bond "...LOS PAYASOS TOMAN EL CONTROL."


Querido Cesar
(…) Empatizo con tu preocupación sobre el estado del drama y la política. No debes (y no lo harás) desesperar.

Cuando las cosas cambian es porque el mal se ha vuelto intolerable pero también más poderoso. Juventud y edad se reciclan recíprocamente y por eso debería haber esperanza. El peligro ahora es doble: el poder de las armas de guerra y la destructividad del consumismo capitalista. El peligro es real: degradamos nuestro mundo y podríamos destruir la sociedad humana – en América Trump y en el UK Boris Johnson y el fascismo de cosecha propia. La tragedia de la actual sociedad en descomposición se convierte en una farsa, en parte porque ninguna persona seria y perspicaz intentaría hacer funcionar la situación actual, y por tanto los payasos toman el control. Esto es inevitable en todas las sociedades gobernadas por élites.
(…)
También escribí un poema para celebrar los 23 años de Mel Kenyon como agente teatral. Habrá un evento en el Royal Court, pero ya no puedo entrar en ese lugar; es exactamente como las instituciones culturales que describes en tu carta. En lugar de ir al evento, escribí el poema para que fuese leído allí.
(...)
Así que, tú y yo, debemos trabajar. Pienso en los jóvenes actores de Sutton y en su futuro. Pienso en tus hijos.
El problema es que los excesos del capitalismo se han vuelto despiadadamente peligrosos, mientras todo se oculta bajo el entretenimiento y el consumismo -- y la incomprensión. Está sucediendo por doquier.
Así es como Trump y Boris pueden reemplazar a Hitler y luego hacer que parezca que el desastre puede posponerse. No creo que se pueda posponer. En el Reino Unido parece que hay una reactivación del socialismo entre los jóvenes. El problema es que pueden estropearlo. En una reunión laboral, el público joven gritaba por la guillotina cuando se mencionaba a la familia real. Han olvidado o nunca supieron que las personas que gritaron por la guillotina en 1793 terminaron siendo guillotinadas. Tienes que pensar en el San Petersburgo de 1917. Allí hubo una verdadera revolución popular, pero que fue rápidamente maltratada. Lenin hizo su propio asesinato inevitable y puso a Stalin en el poder. No entendemos ni nuestra situación ni a nosotros mismos. Es por eso que un nuevo drama es imprescindible para la comprensión humana. Si pudiéramos crear esto, sería práctico y el primer drama sin ideología. Es sobre la relación ya argumentada, entre los dos órdenes – el humano y el natural. En mi poema para “Las Obras de Guerra” en Japón lo llamo el caos de las escaleras. La relación es lógica y no se puede evitar.
(…)
Piensa en tu relación con tu padre. Y luego piensa en tu relación con tus hijos. Eso debería ayudar.



martes, 31 de mayo de 2016

DEA de Edward Bond en The Guardian - Entrevista por Mark Lawson (traducción)


Edward Bond: “War Horse? Obsceno. Downton? Despreciable”


Ha salido de teatros donde se representaban sus propias obras, sido perseguido por un director por la autopista A1 y piensa que el drama británico está muerto. Mark Lawson (probablemente el critico cultural más renombrado de las islas británicas) encuentra al magnificamente irrascible Edward Bond.

Y mientras la obra Bingo de Bond es probablemente la mejor obra biográfica sobre Shakespeare, no logró figurar en las conmemoraciones del cuarto centenario de las muerte de Shakespeare por la Royal Shakespeare Company y la BBC.1



Así que ¿tiene Bond amargura por el trato del teatro británico? “No” insiste. “Estoy demasiado ocupado.”
En Roma tienen una nueva representación de Lear, su variación de la obra original de Shakespeare, de 1971, (…) The Sea … es un éxito en la Comédie-Francaise en Paris. Actualmente, Bond esta trabajando con la compositora Laura Jayne Bowler en una opera basada en su obra Early Morning – censurada en 1968 por representar a la reina Victoria como una lesbiana caníbal enamorada de Florence Nightingale - y está dirigiendo Dea en el Teatro Secombe de Sutton, su primera obra (aparte de sus obras para adolescentes) que no estrenaba en el Reino Unido desde hace dos décadas.


Es posible que haya alguna sorpresa por representar este trabajo en un teatro suburbano llamado así por el cómico y locutor religioso Sir Harry Secombe, pero Bond sostiene que no ansia las instalaciones de sus mecenas anteriores, el Teatro Nacional, la Royal Shakespeare C. y el Royal Court. “Si hicieran una de mis obras, sería basura,” dice. ¿Por qué? “Porque no lo entenderían.” El problema con el teatro británico, dice Bond, es que “por el momento no tenemos drama. Eso da miedo realmente. Todo ha sido absorbido por la industria del entretenimiento de Hollywood.”

“¿Sir Nicholas Hytner? (actual director del Teatro Nacional) ¿Era él? ¿Títeres? ¿Era el de los títeres?” Esto parece ser una referencia a War Horse, adaptación de la novela de Michael Morpurgo, la cual estuvo dos años en el Nacional, siete en el West End y ahora está de gira por el Reino Unido. “Sí. Eso era una obscenidad. Black Beauty va a la guerra. ¿Qué le está pasando a nuestra sociedad? ¡Eso es obsceno! Y van por todo el mundo.” ¿Por qué es obsceno? “La guerra crea cuerpos. Es dura con los caballos, por supuesto. Pero es mucho más dura con los seres humanos.”

(…)

“Mira” protesta cortésmente, “tengo esa reputación de enfadarme durante ensayos. Te prometo que nunca lo hago, de verdad. Lo que puedo hacer cuando un director trabaja una de mis obras es decir '¡pero eso no tiene ningún sentido!' Y entonces es el director el que se enfada mucho.”

(…)

Judy Dench en "The Sea" -  National Theatre, London, 1991

Esta vez no puede haber desacuerdos porque es el mismo Bond quien dirige Dea. La obra está titulada como el carácter central quien comparte tres de las cartas y mucho de la biografía de Medea – que, en la tragedía griega de Eurípides, asesina a sus propios hijos como un acto de venganza contra su adúltero marido Jasón.

La versión de Bond se centra más en el asedio del poder - “la obra se centra sobre las ambiciones políticas. Jasón quiere entrar en el Nº 10 (la Moncloa.)” Pero a Bond también le interesa que las audiencias no excluyan el infanticidio como algo que sucedió hace tiempo en la Grecia antigua. “La gente mira Medea con horror porque una mujer mata a sus hijos. Pero enviamos alegremente a nuestro hijos a la guerra,” argumenta. (Y tanto el crítico como Bond añaden la estadística: solo en el Reino Unido, más de un niño muere cada semana por deliberada violencia, abuso o negligencia.)

Cinco décadas después de que la simulada lapidación mortal a un bebé en su cochecito causase escándalo en el teatro Royal Court, Sutton puede que se tenga que preparar para algo de bullicio. Aparte de la eurípidea matanza de niños, Dea incluye dos violaciones brutales, una de ellas necrofílica y una madre haciendo una felación a su propio hijo. Bond, sin embargo, se sorprende frente a la sugerencia de que su intención es desafiar u horrorizar audiencias. “No se me ocurriría pensar que una escena es escandalosa mientras escribo. Solo persigo la lógica de una situación – nada más que eso. Creo que drama tiene que empujar las situaciones hacia los extremos para así poder entender lo que hacemos en nuestra sociedad.”

Bond considera que las tragedias griegas que una vez fueron como inimaginables ahora son cada vez más reconocibles. Piensa que Antígona de Sófocles “fue una obra clave del último siglo. Porque todo tiene que ver con dictadores y obediencia a órdenes. Pero la obra de nuestro siglo es Medea. Implica preguntas mucho más profundas para nosotros: ¿qué significa ser un ser humano; cómo construimos una sociedad?”

(…)

Después de Sutton, llevará Dea a Francia donde Bond es tan venerado como es ignorado en Gran Bretaña – y está ya trabajando en una obra que trata sobre lo que para Bond son “preguntas incontestadas” en las tragedias de Shakespeare. Espera que sea despiadadamente satírica. (...)




1Entre las personalidades invitadas estaban el príncipe Carlos. Una vez me dijo Bond lo que haría si tuviese que darle la mano a alguien de la realeza – no puedo repetirlo aquí y ahora.




viernes, 18 de marzo de 2016

Edward Bond: INSUPERABLE


Zinnie Harris on Edward Bond

The combination of brilliance and bravery that shines through is second to none. I read Saved as a student: the unflinching examination of violence blew me away, but also inspired and delighted me. He is a master of technique, but he's not scared of using theatre to shine a torch and rummage around in dark places. It's unflinching, political, extreme: the experience stays with you long after the show is over.
(Los artistas de los artistas: http://www.theguardian.com/culture/2011/jun/08/artists-artist-playwright)
(La combinación de brillantez y valentía que irradia es insuperable.   Leí Saved cuando era estudiante: el impávido examen de la violencia me dejó sin aliento pero también me inspiró y deleitó.  Es el maestro de la técnica pero no tiene miedo a usar el teatro para encender una linterna y hurgar en sitios oscuros.  Es inquebrantable, político, extremo: la experiencia permanece en ti mucho después de que la obra haya terminado.)

EDWARD BOND - AUSCHWITZ

sábado, 2 de enero de 2016

"TEST" de EDWARD BOND, diciembre del 2016

Además de mantenernos informados sobre sus últimas reflexiones con periódicas cartas, todos los inviernos por estas fechas Edward Bond y su esposa nos envían poesías en forma de tarjeta. Es un privilegio que la era-internet me permite compartir con todos. Como Sófocles - y a pesar de tener una edad que a muchos otros les convierte en reaccionarios -, el visionario Bond nos mira desde la vanguardia del futuro. Todo está ahí en la lógica del realismo que nos rodea – compleja: causa y síntoma, acción y reacción, acto y consecuencia - y que los verdaderos poetas son capaces de anunciar. Como pensaba Aristóteles hace ya más de 2.000 años, los verdaderos poetas “nos hablan de eventos que probablemente sucedan y que son posibles por los mismos estándares de probabilidad y necesidad (…) y sus conclusiones son mucho más serias y más fiables que esas de los historiadores.”   




TEST

Durante los días venideros nos pondrán a prueba
No podemos vivir como hemos vivido hasta ahora
Nuestras armas son demasiado poderosas – algunos de los vencidos sobrevivirán
   y simplemente presionarán el botón
Se han roto las fronteras entre las gentes y las culturas
Debemos aprender a vivir juntos o ciertamente moriremos juntos
La frontera entre el pasado y el futuro ha sido rota – el pasado asciende
   como una inundación arrollando al presente -
       la religión es la política de las hienas – ninguna superstición
             puede ser bella o sana
Como en el pasado cuando grandes comunidades pensaron que su sitio en el mundo les quedaba              pequeño e hicieron suya nuestra situación
Y nos pondrán a prueba como nunca antes
Estamos confusos sin embargo furiosamente dogmáticos – el mercado nos salvará -
     pero lo que el mercado vende nos debilita y rapiña la tierra
La ciencia nos salvará – pero la ciencia hace armas más destructivas y mortales
Los media nos informan y nos instruirán sobre qué hacer – pero la gente-de-los-media
       sabe menos que su público y su cacofonía ahoga la verdad
La tv los films y la escena nos entretienen y nos elevan los ánimos para soportar
     lo que venga y el gobierno nos distrae con triunfos deportivos
          y espectáculos cívicos
Nos preparamos para la nada – compramos pantallas más grandes para borrarnos la vista
      y subir el volumen
Y cuatrocientos años de lucha para construir democracia son vendidos de la noche a la mañana
    a banqueros y traidores
Los cementerios de las batallas sostienen prisiones y las cadenas son olvidadas
Somos frívolos y estamos condenados
Nos pondrán a prueba de forma intolerable – por encima de lo que es soportable


lunes, 30 de noviembre de 2015

No escribo obras para hacer dinero sino para no volverme loco. Es mi manera de hacer racional el mundo. (Un proceso que continúa)

"No escribo obras para hacer dinero sino para no volverme loco. Es mi manera de hacer racional el mundo."    - interview with Karl-Heinz Stoll, Interviews with Edward Bond and Arnold Wesker, Twentieth Century Literature, Vol. 22, No. 4, Dec. 1976.
"Con drama tienes que llevarte hasta la situación extrema, final, hasta sus últimas consecuencias. A los (antiguos) griegos les dijeron cosas muy, muy extremas en sus tragedias. Les decían que lo mejor que les podía pasar era no haber nacido – y que si les ocurría esa desgracia, la segunda mejor opción era morir joven. Y todos decían “¡Hurra!” y llenos de júbilo descendían a su ciudad. ¿Por qué? Porque confrontaron la situación extrema, no en Auschwitz sino en el Teatro Real."       - Edward Bond, the New York Times, February 18, 2001.


"Quiero recapitular mi rechazo hacia Brecht. Por supuesto que tenía buenas intenciones. Brecht es culpable por comisión y omisión - el uso público de sus dramas se ha convertido en una pretensión vacía. Embrutece al drama radical y – como resultado – conduce a teatros de ultraje y efecto vacíos. Pertenece al capitalismo occidental. Forma parte de la cultura del pensamiento lineal, de tratamiento. Esto es lo que ahora domina la sociedad. Tiene justificaciones obvias y es hábil. Pero no estamos en el mundo para ser buenos sino para cambiarlo. Lo cambiamos porque nos transformamos en los síntomas de la necesidad de cambiar.Si destruyes los síntomas destruyes el cambio. ¿Qué es un síntoma de la necesidad de cambiar – y qué de la indiferencia del universo? Necesitas entender como funciona la mente – y así puedes entender el significado de las acciones cuando las relacionas a sus situaciones. (El programa del drama.) Necesitas entender que lo humano es creado. De lo contrario nos estarás curando de nuestra humanidad. Durante el último siglo esto sucedió en algunos lugares aislados.Las posibilidades de que esto suceda otra vez se incrementan. Se debe al penetrativo poder de la tecnología, a la necesidad de la administración, y a las deformaciones sicológicas causadas cuando una especie lleva consigo la carga del imperativo humano mientras tiene que vivir en situaciones cada vez más injustas y peligrosas. Así ese imperativo por justicia se transforma en un ansia de venganza.Pero cuando perdemos lo humano no tenemos maneras de saber que lo hemos perdido. En Auschwitz no había posibilidad de tragedia. Cuando se pierde lo humano la diferencia radical entre los cuerpos de una fosa común y la gente caminando por la calle se pierde. Solo permanecen las diferencias triviales. Un grupo está muerto pero se mueve. No habrá diferencia entre la silla del dentista y la cámara de gas. Eso parece una declaración excesiva. Por supuesto."  - Carta a César, diciembre, 2004.
(Traducción C Villa, nov. 2015)

lunes, 2 de noviembre de 2015

sábado, 19 de septiembre de 2015

TALLER "hacia Edward Bond"

Puedes escribir, usar las variadas redes sociales, dar ponencias, publicar ensayos o libros, pero no hay nada tan valioso y tan satisfactorio en la difusión bondiana como un taller, como un espacio donde las preguntas y las respuestas son inmediatas; súbitos gestos a veces expresan más que volúmenes; donde la teoría ayuda y explica a la práctica y viceversa.

La evaluación final y anónima de los participantes hacia este taller intensivo de 90 horas sobre la obra y filosofía de Edward Bond -el actor en las obras de Bond - y de los administradores y organizadores del centro cultural de la Junta de Andalucía en Granada fue de "extraordinaria."

(puedes descargar el documento pinchando sobre el link:)
Evaluaciones anónimas de los actores y actrices participantes.

Bien pero...

Instituciones, Escuelas de Teatro privadas y públicas, asociaciones, actores, actrices y aficionados: Llamadnos!  Encontremos un tiempo y espacio para explorar Bond.

Edward Bond sigue siendo fundamental en las artes, una asignatura pendiente, sobre todo porque  su trabajo, sus ideas, su filosofía es humanamente útil.  Como la imaginación - no confurdirlo con fantasía - Drama es una "herramienta" que se supone es primeramente útil.  Para la incipiente democracia de los antiguo griegos Drama era una necesidad, una herramienta para entenderse a sí mismos en un mundo humano que requería urgentemente ser mejores o sucumbir.




"the actor needs to physically perform what the imagination in his mind is doing to him – that even the dead can (seemingly) move to make an act of kindness."
(El actor necesita actuar físicamente lo que su imaginación le hace a sí mismo - tanto que incluso los muertos (aparentemente) pueden moverse para realizar un acto de bondad.)
Bond, agosto del 2015



 "At the basis of my work is the difference between theatre and drama"
(A la base de mi trabajo está la diferencia entre teatro y drama)


 "They share some similarities (most of them technical) but they have totally opposed purposes."
(Comparten -drama y teatro - algunas similitudes (la mayoría técnicas) pero tienen objetivos totalmente opuestos)
Bond, agosto del 2015

Las grandes ideas no producen el mismo impacto en las personas.  Las grandes ideas necesitan intimidad; necesitan dedicación y concentración.  Textos nunca deben ser leídos por encima, mientras se viaja o al pie del televisor, saqueándolos.








Los humanos se percatan del caos cuando lo dramatizan.

... drama no es una lección - no es toda esa basura brechtiana.
Bond, octubre del 2011.
 Actuar en una obra de Bond parece difícil y lo es.  Pero solo porque los actores tenemos contaminaciones de la escuela burguesa que no funcionan en la obra bondiana.  El gesto gratuito, los trucos adquiridos, lo conceptual o abstracto, no sirven.  No hay búsqueda de lo trascendental - y mucho menos creer que se puede crear lo trascendental. La realidad de los seres humanos no es "mágica." En pocas palabras: haz lo que dice en la lata, ni más ni menos.
 Pero eso tampoco quiere decir que el actor es algo estático, muerto.  Al contrario.  Las emociones deben ser tan libres como las expresiones corporales. Necesitas encontrar ese equilibrio que no es otro que obtener significado de la realidad - otra vez, significado humano.
 El actor bondiano necesita entender que es el Objeto Invisible de una obra y cuál es su centro - de gravedad.  Esto no es un misterio, algo creado para "dificultar" algo que en realidad es sencillo.  El actor del consumismo y la tecnología se distrae fácilmente.  El actor bondiano tampoco es actor para ser una estrella del Hollywood-Bollywood-West End ethos sino para ser un ser humano.
 "You can be an expert in a technique or resource or social structure. But can you be an expert in yourself? You can be an expert marriage guidance councillor but not in  your own marriage -- that requires abilities other than expertise."
Bond, febrero del 2013

(Puedes ser un experto en una técnica o recurso o estructura social. Pero, ¿puedes ser un experto en ti mismo)  Puedes ser un experto en reconciliación matrimonial pero no en tu propio matrimonio - eso requiere habilidades distintas del experto.)




El Objeto Invisible es aquello cuyos valores sociales son creados por la ideología pero que son invisibles por la cotidianeidad de la vida diaria.   Tampoco tiene que ser un objeto.  Puede ser cualquier cosa: una cara, un hombro o la taza en tus manos.  Es el actor que al entrar en el evento extremo hace visible lo invisible, a la audiencia y a sí mismo.

  "Drama’s only subject is justice. That is why society created the institutions of drama, the public stages. All cultures -- all individuals -- must seek justice. If they don’t seek it they betray their humanness, and then there is a strange consequence: they must take revenge on themselves. That is the profound paradox built into the structure of drama and into humanness itself."
Bond, abril del 2013.
(El único sujeto, asunto o tema del Drama es la justicia.  Es por lo que la sociedad creó las instituciones del Drama, la escena pública.  Todas las culturas - todos los individuos - deben buscar justicia. Si no la buscan traicionan lo humano que hay en ellos mismos y entonces hay una extraña consecuencia: se deben vengar de sí mismos. Esa es la profunda paradoja integrada en la estructura del Drama y en la misma condición humana .)