Difusión de la obra Bondiana en el contexto hispánico. No es teatro -- es Drama.
patio bondiano
viernes, 11 de abril de 2014
Seis minutos de Presentación de la obra de Edward Bond "Al límite" en el teatro Xtremo de Jaén.
El 31 de mayo, si no hay imprevistos, llevaremos "Al Límite" al teatro Montañés de Alcalá la Real. Gran Drama en la mesa de la cocina de la mayoría - de la gente.
(Si nos dejan, tenemos la obligación de llevárselo a todos los pueblos de Andalucía) Y hablemos de ello; de por qué no es teatro sino drama!
miércoles, 5 de marzo de 2014
Catástrofes en las Universidades - Destrucción de Cultura o Teoría de la Indecencia
El ejemplo obsceno del "profesor" Huerta de Soto diciéndoles a los estudiantes que "el imperio romano colapsó por culpa del socialismo" en la universidad Rey Juan Carlos no es caso aislado (que he visto gracias a Shangay Lily, Público.es). Los razonables se preguntarán cómo es posible que ignorancia tan escandalosa y conscientemente dañina con-viva tan bien dando clases en las universidades. No es un caso aislado español: en universidades italianas, francesas y por supuesto inglesas he sido testigo de estos casos escandalosos en que profesores totalmente entregados a la causa neo-liberal mienten y reconstruyen historia, conceptos e ideas sin ápice de escrúpulo (son los mismos que nos acusan de ser "fanáticos peligrosos" si hablamos de Marx o la Escuela de Frankfurt en las aulas).
Es la apropicación de las universidades por los agentes del Gran Capital porque son sus ideólogos quienes se han apropiado de sus puertas de entrada. Se encuentran en todas las áreas; a menudo pasan desapercibidos con sus lenguajes sutiles y aparentemente "inofensivos" y los ejemplos son infinitos. Uno: nunca olvidaré a la enseñante Kara McKechnie en la Universidad de Leeds en el año 2000, hoy Doctor de esa misma universidad en el ahora llamado dept. Industrias Culturales, intentando persuadirnos a nosotros estudiantes de que el programa televisivo "Gran Hermano" contenía "valores, contenidos dramatúrgicos enormes de gran utilidad para el escritor dramático" y que no deberiamos perderlo de vista. Naturalmente no iba a dejar que insultara ni mi intelecto ni los esfuerzos que había pasado para estar en aquella aula y confronté con rigor académico y no sin furia tal sandez poniendo en evidencia su ignorancia. Esto hizo que McKechnie y el resto de la clase casi me saltasen encima gritándome con uñas y dientes.
Hoy lo recuerdo con la misma sonrisa de entonces porque me hacían constatar la teoría de Edward Bond sobre el infantilismo de la cultura y sus agentes. Pero es una sonrisa trágica porque la destrucción sistemática del primordial uso de la cultura ha sido y es real: su permanente ataque a la revelación de la utopía como realidad tangible, la promulgación de justicia, igualdad y libertad.
Hoy, lo que era un departamento de Estudios Teatrales, es una facultad de Performances Arts an Cultural Industries, donde se ha cambiando la idea de teatro como acto político y ético a través de Brecht, Boal o Bond con un lenguaje abstracto, consensuado, comercializable, que cree ser transgresivo en busca de lo transcendental -en realidad paranormal - que solo es financiado si presenta un montón de estilo y efectos especiales pero vacío de contenido a través de un lenguaje - "secreto, profesional, especializado" - que solo entienden los autores y sus colegas más cercanos (porque no hay nada que "entender"). En una continua carrera por la "innovación" y la sobre usada "excelencia" que no es más que una cortina que cubre su complicidad con la industria obscena del dinero y sus dueños, la des-información y la destrucción de la historia del oprimido.
martes, 25 de febrero de 2014
jueves, 6 de febrero de 2014
Llevamos "Al Límite" de Edward Bond al teatro Xtremo de Jaén.
Ron es
un joven a punto de emprender una nueva vida. Pero un incidente en la calle con
un viejo ebrio “allí tira’o” crea un dilema que le persigue hasta la casa de su
madre, su propia casa. Inesperadamente
su sala de estar se convierte en un campo de batalla entre lo nuevo y lo viejo,
el pasado, el presente y el futuro.
Hasta
aquí es bastante simple. Pero es más
fácil decirlo que hacerlo.
Porque “Al
Límite” no quiere ser teatro; quiere ser Drama.
Teatro, como nos dice Bond, sugiere solucionar el problema “escarbando”
la superficie del problema porque el teatro mismo está atrapado en el problema
mismo: el mercado y su ideología. Drama
no sugiere solucionar el problema sino hacerlo creativo. Qué es ser un “tipo” de ser humano (un
personaje o carácter) no está escrito en un ADN antes de nacer – Hitler no
nació “Hitler”. No solo cada individuo
del planeta es toda una diferencia sino que incluso vivimos en absolutamente
diferentes realidades (La realidad en que nació Aznar, Rajoy o los niños de
Botín está a años luz de la realidad del que nació en Vallecas – y no digamos
del que nació en un barrio de chabolas o en Nigeria.)
Y sin
embargo (y esto era ya la gran catástrofe del siglo XX para el gran poeta Pier
Paolo Pasolini poco antes de ser asesinado) la sociedad de consumo y mass-media
ha conseguido lo que el fascismo per se quiso
imponer a toda costa y no pudo: la
homogeneización absoluta del ideario burgués a nivel planetario, la
mercantilización de todo y todos; hasta el punto de llegar a declarar, como
hizo Fukujama, el final de la historia. Y
por supuesto, no era verdad: el 2007 finalmente nos explotó en la cara
recordando, incluso a los más reaccionarios y reificados, que la lucha de
clases es tan lucha como lo era en los años 20, que la injusticia, la
corrupción, la mentira están institucionalizadas y que la historia continúa.
Aunque
estemos en un campo que tiene ya 2.500 años, Drama, ahora tiene que ser
necesariamente nuevo. Los antiguos
griegos tenían lo que nosotros afortunadamente hemos dejado atrás, la mitología
– aunque muchos y muy poderosos entes se empeñen en alimentarla e imponerla – y
sus “mentiras” respondían a “aquella” lógica humana. Así, era obvio que el gran
drama de Sófocles o Eurípides se integrara en las cuestiones humanas más
profundas y que todavía nos acompañan “¿qué es ser un ser humano?” en su
realidad. Los gigantes Shakespeare y
Calderón tenían su realidad. Y
ahora nosotros tenemos nuestra realidad y es muy diferente – no solo es como de
otro planeta, en comparación es como de otro universo. Por eso crear, fomentar, inventar un nuevo
Drama útil para una nueva realidad humana es de absoluta urgencia.
Por eso
decía que no es fácil. De hecho, Bond
tiene fama entre la industria teatral británica de “difícil.” Bond impide a
gigantes como la RSC, the National o the Royal Court que produzcan sus obras
porque, según Bond, “sus producciones corrompen el espíritu, la lógica del
drama con artificialidades codificadas para el mercado.” Bond, un gigante, no ha recibido uno de los
honores de la reina – como el famoso CBE al fallecido Harol Pinter “caballero
comandante del imperio británico” y que Pinter aceptó radiante. Sería demasiado contradictorio: Bond ha
declarado pública y repetidamente que lo iría a recoger “con un cubo para
vomitar.” (El cubo sería por puros
buenos modales, que les tiene.)
Las
obras bondianas no están escritas premeditadamente para que los actores exhiban
su ingenio, sus trucos, su “superficialidad” dice Bond. No
apela a lo “trascendental,” – no cree en dioses; no crea “magia,” no es del
absurdo ni de la performance art con láseres y efectos especiales. Aquí premia la lógica, la imaginación y la
razón. Si los actores “actúan” apropiadamente el texto, os encontraréis teniendo
que negociar otras realidades.
Como
sucede en otros casos, Bond no solo no ha traicionado la idea humanista con la
edad sino que es más radical que nunca – “lo que tengo es melancolía por el
futuro”. Pero más importante: su obra es
aire fresco; Drama no se deja apropiar por el mercantilismo//ideología
dominante – es un antídoto.
Drama es
más política que la “política.” Pero
sobre todo es ética. Y es eso lo que
hace que sea difícil. L. Wittgenstein, quizás el hombre que más sabía
sobre qué es la ética decía que
“la ética no es
acerca de lo que quieres o necesitas, sino acerca de aquello que deberías
querer o deberías necesitar”
Eso requiere retroceder, reflexionar, imaginar antes
de cada acto porque toda acción tiene consecuencias.
Y lógicamente, esa es la conclusión de toda su obra:
“El
fin de toda mi obra es la ética” Edward Bond
César Villa
Patio Edward Bond de la Juventud
lunes, 3 de febrero de 2014
Drama - La Luz
"We live in bewilderment and increasing
chaos. The night is dark. When the Greeks faced this same darkness they created
the drama that gave us the light by which we see ourselves. Now we must create
a new drama or the dark night will dawn in a darker day. The new drama is the
only way we have of taking democratic responsibility for
our times."
(Edward
Bond 23 December 2013)
Vivimos en el descorcierto y el creciente caos. La noche es oscura. Cuando los antiguos griegos confrontaron esta misma oscuridad crearon el drama que nos dio la luz con la que nos vemos. Ahora debemos crear un drama nuevo o la noche oscura será los albores de un día todavía más oscuro. El nuevo drama es el único camino que tenemos para tomar responsabilidad democrática por nuestros tiempos.
sábado, 25 de enero de 2014
Material visual para difundir nuestro Patio Edward Bond de la Juventud
Poco a poco iremos llegando a más mentes. Seremos constructores del futuro humano.
lunes, 20 de enero de 2014
Respuesta de EDWARD BOND a un crítico: "Infantilizan la cultura"
Un
grupo de siete u ocho personas repartidas por el mundo tenemos el privilegio de
ser obsequiados con cartas, artículos y últimas obras que Edward Bond
mismo nos envía frecuentemente. Aunque Bond siempre encontró tiempo para
compartir sus extraordinarias, visionarias reflexiones con sus íntimos
amigos/seguidores – conservo volúmenes de su correspondencia escrita a mano como
un verdadero tesoro y que un día espero publicar -, ahora el continuo contacto
se simplifica gracias al maravilloso Internet. No puedo traducir todo lo
que me envía – unas veces unas pocas líneas haciéndome notar algo siempre
relacionado con entender mejor qué es Drama y otras un largo ensayo que incluye
en algún libro o cartas a otros. El siguiente texto puede que ayude a
elucidar cual es la posición de Edward Bond en relación a la industria
teatral: la traducción de su respuesta a un crítico de teatro.
El crítico solicitaba a Bond,
halagándole continua y profusamente (lo que, conociendo a Bond, si los halagos huelen a gratuito y “falso,” no es una buena idea), un artículo sobre Sarah Kane y sobre
el ya famoso teatro "In-yer-face" de los 90 para una importante
revista especializada. Es interesante porque por un lado declina y por el
otro declara con aplastante sinceridad cual es su innegociable postura hacia el
teatro del que habla el crítico. Esta es la traducción de la respuesta de
nuestro Bond:
Querida G.
Gracias por tu carta y por tu amable sugerencia invitándome a escribir
un artículo para tu revista sobre el teatro del Reino Unido en los años
90. En realidad necesitas a alguien que
tenga un conocimiento detallado para tratar sobre este periodo. Yo solo tengo un conocimiento general: más
acerca del estado del teatro en general que acerca de los individuos que
escriben en ese periodo. A través de mi
website sabrás que lo que pienso del actual teatro en el Reino Unido es que es
ineficaz, un mero producto mercantil. El
teatro de “in-yer-face” de los noventa fue tan ineficaz como el teatro de los
“angry-young-men” (los hombres-jóvenes-enfadados – por ejemplo John Osborne)
(¿mujeres no? añade Bond) de los años cincuenta y sesenta.
Esto se debe a que la ira, el enfado es una forma ineficaz de
creación. Quiere destruir lo que existe
pero es incapaz de crear para reemplazar lo destruido – y así el viejo teatro
reaparece fortalecido por el mismo proceso de supervivencia.
Nada podría ser tan convencional como el actual West End y los
escenarios provinciales y los pequeños intentos por cambiar esta situación
fracasan – y continuarán fracasando.
Esto se debe a que no se entiende qué es drama – por qué necesitamos
drama, por qué somos la especie dramática.
Drama reproduce los procesos a través de los cuales los seres humanos
crean su humanidad (o su inhumanidad) en el día a día de sus vidas. Pero esto se reproduce de forma autoritativa
porque persigue específicamente la naturaleza de lo humano – y la mayor parte
del tiempo la gente no puede hacer eso en sus vidas. Por el contrario luchan por sobrevivir, o
anhelan explotar a los demás, o aceptan esas figuras espectrales (los dioses y
otras efigies ideológicas) que transforman a la creatividad de la imaginación
en conformidad con las rigideces del poder.
Esto significa que en nuestros tiempos no poseemos, no somos dueños de
nuestra imaginación; los dueños son la autoridad y, cada vez más, los poderes
económicos.
Y esto significa que la “ira” se convierte en otro producto del
mercado – hasta que pierde el efecto de novedad y es reemplazada por
banalidad. Drama solo es creativo cuando
los procesos de la imaginación reproducen los procesos con los que la audiencia
crea su propia realidad, y no meramente sobreviviendo o soportando la
realidad. Entonces es cuando la
imaginación y la realidad se vuelven uno.
Esto significa que, cuando entran en el teatro, el proceso dramático y
el propósito de la audiencia son lo mismo.
Pero ahora las audiencias vienen al teatro a escapar de la realidad, no
a crearla. El drama Jacobino y el Griego
eran creativos y nuestro drama podría ser creativo. Sin embargo es un producto de mercado. La situación empeora.
Cuando Thatcher y Reagan y otros [sic.] des-regularizaron la finanzas
crearon un sistema que nos llevó al colapso financiero del 2007 y a las riquezas
obscenas y a la pobreza agravada.
Finalmente esto se hizo obvio en 2007.
Sin embargo las consecuencias culturales no son tan obvias pero son
mucho más terribles – y mucho más difícil de rectificar porque afecta a enteras
generaciones. Están infantilizando la
cultura. No puedo dar aquí ejemplos pero
están ahí claramente por doquier. La ira
se convierte, durante un tiempo, en un producto de mercado. Hay una forma de ira que viene del
infantilismo – no es la ira, la rabia Trágica del drama. Mientras no redescubramos la naturaleza del
Drama no crearemos un drama nuevo.
Añadiré, dado tu interés en Sarah Kane, que se mató porque no entendió
este problema. Es el problema de nuestro
subdesarrollo cultural. Cuando los
procesos vivos del drama no se entienden se convierten en los procesos muertos
de la sociedad.
Perdona mi respuesta un poco tardía. Hemos estado en Francia para la prima de mi
obra “People” (Gente). No puedo pensar
que se ponga en escena en el Reino Unido – y eso es una señal de la inutilidad
del teatro “in-yer-face”. No está en la
mente. (Esto lo dice por que teatro "in-yer-face" es como decir teatro "en-tu-cara".)
Con los mejores deseos, Edward.

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